Cuando veas tu reflejo en el espejo
y a través de tus ojos
tu alma grité de horror.
Una mueca de dolor
acentuada por el tiempo
desfigura la máscara
en la que te sueles ocultar.
Ves, tu cuerpo deformado
por el peso de malas decisiones
y tu alma pregunte
¿Dónde quedaron la promesas
que solias gritar?
¿Dónde quedaron las promesas
“me voy a amar, me voy a cuidar
nadie me apagara”?
Una mueca de dolor
traicionarse a uno mismo.