Poemas, Letras y Mas...

70

Una estrella rozo mi cielo despejado,

hambriento de deseo.

Le solté mi más profundo anhelo

arrancado de mi corazón destrozado.

Grité desesperado,

“que el amor tocara mi puerta”

y eso sucedió de inesperado.

Estabas ahí, sin saber por qué,

la que siempre he amado y eh callado,

me decías hola sin entender.

Ahora debo amarte,

mi prisionera inadvertida,

arrastrada por el deseo en esta danza desconocida.

¿Es a mi a quien amas, o es el deseo que te embriaga?

Soy un enigma para ti, una figura vaga.

Estas cautiva en mi mundo olvidado,

y me pregunto si amas al hombre o a los sueños.

Ahora unidos, en este baile eterno,

el tiempo me castiga con este amor ciego,

que no ama ni mis virtudes o defectos,

solo ama sin sustento.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.