amanece y mi pava está silbando,
unos mates que dan comienzo al día.
¿Qué podría salir mal?
cuando me abrazas por la espalda
y me susurras al oído,
“buenos días, amor”
¿Como no amarte, cuando me dejas ser
sin pedir nada a cambio?
Cuando no me siento obligado a elegir,
alimentas mi sueño de niño
y lo ayudas a crecer.
Quiero terminar lo que una vez empecé,
siempre te tengo en mente,
por eso detalles que solo el corazón ve.
Amanece en Argentina
donde espero hacerte feliz.
Mi termo está lleno, mates que dan
para reflexionar.
van pasando las horas en mi país
y mis dueños a punto de cumplir.