Vienes a mis sueños,
aun sabiendo que me haces mal,
donde tus caricias no saben a nada,
no me pueden consolar.
Me niego a escuchar
el adiós en mis recuerdos.
Todas las promesas
se hicieron cenizas, vuelan al viento
vuelve pronto a mi realidad
donde te puedo abrazar.