Señor mío, tú que todo lo ves, y que estas en los cielos mirando todo acá abajo, no entiendo y no comprendo la manera de pensar del hombre, como puede ser que un ser humano intente hacerle daño a otro sin haberle hecho nada, yo no puedo entender porque un ser humano se deja de llevar del enemigo, para perseguir a alguien que no le ha hecho nada.
Yo no puedo negar, Padre celestial, que, sentí tristeza al ver la acción del hombre, la cual actúa en función del enemigo. Acercándose sigilosamente para que no le vean, y estar a tiro para atacar; como león a su presa.
Oh Jehová Dios de los ejércitos, yo te clamo y te suplico en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que cubras a los míos y a mí; de hombres que andan en tinieblas en busca de hacer daño.
Señor mío, resguárdanos y protégenos de todo mal y de todo peligro. Amen. Amen. Amen.