Gracias Señor por estar aquí donde estoy, gracias Padre celestial por todo lo que me has dado, gracias por cuidar de los míos. Tu eres mi roca y mi escudo, mi protector, que sería yo sin ti.
Santo tu eres, Santo, Santo, Santo. Aquí esta tu siervo, aquí esta tu pequeño, oh Señor mío, creador del cielo y de la tierra, gracias Señor por estar conmigo y cuidar hasta lo más mínimo de mí, gracias Señor. Eternamente gracias.