Padre eterno, creador de todo lo que ve mis ojos, Dios todopoderoso, he aquí tu pequeño clamando por tu pronto mensaje y pronta ayuda.
Señor, tú que todo lo ves y todo lo escuchas; te ruego que mires, y observes la situación en la cual estoy, y si es tu voluntad, me atiendas, oh Jehová Dios de los ejércitos, porque de un momento a otro se ha levantado y se ha aumentado la guerra espiritual; de tal manera, que siento que el enemigo ha invadido mi área.
Padre celestial, en el nombre de tu hijo Jesucristo, yo te ruego que actives ángeles de guerra y corten todo cordón de plata, de todo aquel que se entre a mi aposento, a mi lugar de descanso, a mi morada, para atacar y perturbar mientras se descansa. Amen.