Postrado ante ti estoy, oh Jehová Dios de los ejércitos, déjame sentir tu presencia, déjame sentir tu poder, déjame sentir... déjame sentir tu paz, porque necesito de ti, oh Dios; no te alejes de mí, oh Señor, déjame sentir tu poder.
¿Qué sería de mi sin ti? Me has librado de muchos peligros, me has librado de muchos que querían acabarme, y detener mi camino.
No te alejes de mi Dios, y déjame sentirte, déjame sentir tu presencia, déjame sentir tu poder.