Me encontraba ya en el suelo y mi verdugo listo para darme el golpe final, pero los que te claman a ti Dios, a ti, Jehová, nunca se rendirán, porque tú le das fuerzas de donde no las tienen, les recobras sus fuerzas como la de un búfalo, y lo sacas victorioso.
Por más grave que sea la situación, por más desfavorable que sea la situación en que uno esta, tu, oh Dios; nos sacas victoriosos, no hay nada imposible para ti, nada, solo hay que creer en ti, siempre hay que creer que tú lo vas hacer, que tú nos vas a librar del más fuerte y abusador, del que maltrata al pobre y menesteroso, del que golpea al más débil porque es de menos fuerza.
Gracias Señor por la victoria, por la gran victoria, porque todos debemos de saber; que tenemos a nuestro favor al León de la tribu de Juda de nuestra parte, y el rugirá a nuestro favor.