Oh Jehová, Dios de los ejércitos, creador del cielo y de la tierra, creador del mar, creador de la tierra seca y de todo tipo de especie de plantas y árboles, creador de la luz y las tinieblas, del día, tarde, y de la noche, creador del sol, la luna y las estrellas en el firmamento. Creador de los animales del mar, de la tierra y de las aves del cielo. Creador del hombre a tu imagen y semejanza.
Santificado sea tu nombre, santificado seas tú, oh Rey de Reyes y Señor de Señores, santificado sea tu nombre por los siglos de los siglos.
¡Ay! De aquel que toque a uno de sus escogidos, ¡ay!, de aquel que hace sufrir a uno de sus pequeños.
¡Ay! De aquel que se encarnece con uno de sus siervos, ¡ay!, de aquel que humilla a uno de sus pequeños.
¡Ay! De aquel que difame y ultraje de uno de sus elegidos, ¡ay!, de aquel que le haga injusticia a uno de sus hijos, porque mi Dios Todopoderoso no se quedará quieto. Tronará en los cielos y actuará.
¡Ay! De aquel que caiga en las manos del Dios vivo, por causa de uno de sus escogidos.
Oh, Señor mío. Dios Todopoderoso, perdona a tu siervo, santo tu eres eternamente y para siempre.