Safiye
Luego de esa plática que tuve con Kaelric no sé cómo sentirme al respecto, es la primera vez después de muchos años que me dejó ver tal y como soy. Ese es un secreto que quería mantener porque el color de mis ojos me hace sentir insegura.
Estoy descansando en el hotel a como me recomendó el doctor y no pienso salir a la calle sin mis lentes de contacto. Todo lo que sucedió hoy me tiene estresada suerte que siempre ando un paso adelante y ya comencé a presentar una denuncia formal a nombre de Kaelric Blazehart por difamación y ya que tenemos pruebas contundentes esto se resolverá pronto.
Unas horas después
Estoy por pedir la cena cuando escucho que golpean la puerta de la habitación, quién será no estoy esperando a nadie así que me asomo para ver quién es y me sorprende ver a Kaelric dudo un momento pero al final decido abrir la puerta, total el ya sabe lo de mis ojos aunque todavía me incomoda que me vea así.
— ¿Qué haces aquí? — espetó de una vez
— Buenas noches para ti también — responde y yo solo alzó una ceja— Te traje algo de cenar— alza las manos mostrando las bolsas de comida — Se que no te animaras a salir después de lo que pasó hace unas horas.
— No era necesario — respondo
— Me dejas pasar — pregunta
— Está bien — digo— De todas formas tenemos que hablar.
— Ok gracias
Lo veo pasar a mi lado y veo que busca la mesa para colocar las bolsas y comienza a sacar todo. Yo solo observo desconfiada.
— Te traje hamburguesa de pollo y té de arándanos — dice y me quedo sorprendida— He visto que te gusta comer esto— lo veo un poco temeroso, no se equivoca me encanta comer eso.
— Gracias —suelto al fin— No tenías por qué hacerlo.
— No tenía pero quise hacerlo, además quería disculparme por lo que te sucedió, de verdad lo lamento no te merecías que salieras lastimada por mi culpa.
— Está bien no pasa nada— respondo por qué es la verdad eso que pasó no fue culpa suya— No fue tu culpa — añado.
— Ven siéntate— me señala la silla— Vamos a cenar.
— Bueno —me siento y comenzamos a cenar en silencio, a pesar de que hay silencio no me siento incómoda en su presencia.
— Sabes— comienza diciendo — Quiero decirte que deberíamos hacer las pases— lo observó en silencio — No somos enemigos y me gustaría que nuestra relación mejorará, se qué no confías en mi, pero me gustaría que me dieras una oportunidad, iremos poco a poco.
— Kaelric no es fácil confiar en nadie— hago una pausa —lo que me pides es muy difícil.
— No sé quién o quiénes te hicieron tanto daño — dice y lo observó detenidamente — Pero yo no soy ellos y por eso quiero que me des una sola oportunidad para demostrarte como soy y para que sepas que puedes contar conmigo en todo momento.
— Y para qué —digo— No necesito que tú me cuides ni nada.
— Sé que tú te sabes defender sola, pero no pierdes nada en recibir apoyo de quienes se preocupan por ti. Yo puedo ser un buen amigo para empezar.
— No me prometas el cielo y las estrellas, que si yo quisiera me las conseguiría yo misma— digo tajante
— Yo en ningún momento te estoy prometiendo el cielo y las estrellas —dice de una forma tan segura— Solo te estoy diciendo que si me lo permites puedo estar ahí presente, acompañándote siempre que lo necesites, para animarte y apoyarte. — quiero decirle que no y que se vaya, pero algo dentro de mi me grita que le dé una oportunidad.
— No confío en ti — logró articular
— Lo sé pero eso puede cambiar si me lo permites.
— Estamos en tregua entonces — respondo— Una oportunidad
— Me parece muy bien — lo veo medio sonreír
— Por cierto —cambio de tema— Ya estuve trabajando en lo que vamos hacer para contraatacar lo que están diciendo de ti, ya metí una demanda por difamación a tu ex.
— Ya hiciste todo eso — veo que está asombrado
— Sí —digo— No hay tiempo que perder y también ya se está solucionando lo que ocurrió hoy con el periodista— hago una pausa breve— No debiste golpearlo.
— No me digas que debí o no hacer— veo que está furioso— Ese tipo te golpeó, accidente o no te golpeó y no iba a permitir que se fuera ileso.
— Gracias por defenderme — digo sincera— Pero debemos cuidar tu imagen ahora que estás en el ojo del huracán.
— Me importa una mierda mi imagen cuando se trata de ti y de tu seguridad— veo que su mirada se oscurece— Tú eres más importante que mi imagen — no sé qué decir ante semejante confesión, pero le creo, veo sinceridad en su rostro.
— Bueno, ya estamos solucionando todo, realice unas llamada y conseguí que varios reporteros dijeran lo que realmente sucedió y que tú actuaste así porque salí herida. Por ese lado todo está solucionado y el reportero que me golpeó va a pedir una disculpa públicamente — le cuento todo detalladamente.
— Es lo mínimo que debe hacer, aunque eso no quita que te golpeó.
— Lo sé— digo — Pero peor es que te demandé.
— Si lo sé — responde
— Con Margaret el proceso es un poco más lento— explico — Pero tiene todas la de perder, tenemos pruebas en su contra y testimonios en su contra, así que vamos a limpiar por completo tu reputación.
— Gracias Safiye —dice— No se que haría sin ti
— Es mi trabajo y te dije que soy la mejor en lo que hago
— Muy humilde de tu parte —bromea
— Para que ser humilde si solo digo la verdad, yo soy la mejor y estarías perdido sin mí — ruedo los ojos de manera dramática, siguiendo la broma.
— Para que decir que no si es cierto —reímos los dos al mismo tiempo
— Gracias por permitirme estár— dice y nos quedamos viendo por unos segundos
— Aproveche su oportunidad señor Blazehart — le digo — Espero no equivocarme con esta decisión
— Ya verás que no Safiye
Y en ese momento supe que algo iba a cambiar entre nosotros que esté solo era el inicio de nuestra historia y la verdad no sé si quiero equivocarme con este presentimiento.