Kaelric
Voy feliz, porque por fin siento que estoy avanzando con Safiye, hoy por primera vez tuvimos una plática decente y hasta bromeamos y escuchar su risa me dio mil años de vida, es la risa más hermosa que he escuchado en mi vida. No se quién le hizo tanto daño, tal vez fue un ex pero quien quiera que sea si lo tuviera en frente lo destrozaria a puño cerrado.
Safiye me dio una oportunidad y no pienso desaprovecharla, voy a ganar su confianza y poco a poco voy a tener la primera posición en su corazón, hoy tuve la oportunidad de volver a verle esos ojos tan hermosos, tan bellos que solo ella tiene, me gustaría que no los ocultara y que se siente segura de mostrarlos al mundo y de eso me encargaré yo.
Llegó a mi departamento y cuándo entró me encuentro con mis padres que están aquí.
— Ciao figliolo, come stai? ( Hola hijo, ¿Cómo estás?)— pregunta mi madre Franciny Blazehart, es una mujer muy guapa y elegante, es rubia y ojos verdes, no saqué nada a ella me parezco totalmente a mi padre.
— Ciao mamma— digo mientras me acerco a ella y le beso las mejillas —
— Sto bene, non preoccuparti, ma dimmi, perché sei qui? ( Estoy bien, no te preocupes, pero dime ¿Por qué estás aquí)— pregunto
— Eravamo alla gara e sappiamo cosa è successo, come sta quella povera ragazza? ( Estuvimos en la carrera y sabemos lo que pasó, como sigue esa pobre muchacha)— responde mi padre Alessandro Blazehart es un hombre imponente, cabello negro, de ojos azules. Todo lo herede de él
— Va bene, è stato solo un piccolo contrattempo, ma dovresti riposare. ( Está bien solo fue un golpe leve pero debe guardar reposo)— respondo
— Bene, questo mi rende felice, figliolo. ( Bien, eso me alegra hijo)— responde mi madre.
Luego nos sentamos a tomar una copa de vino todos juntos y los pongo al tanto de mi vida, adoro a mis padres y siempre he tenido buena comunicación con ellos. Ellos me cuentan lo que han hecho en sus viajes y que acaban de regresar a Italia hace dos días. Mi madre quiere conocer a Safiye le conté un poco sobre ella y lo que a hecho para mejorar mi imagen y ya le cayó bien, además no puedo engañar a mi madre así que le conté que quiero conquistar a Safiye y ella me dio buenos consejos y se puso feliz por la noticia.
Luego me despedí de mis padres y me quedé solo, me duché y me puse el pijama para irme a la cama. Ya en la cama tenía un solo pensamiento y era Safiye con quién logré dar un gran paso hoy. Cierro los ojos y solo se me vienen a la mente esos ojos azul y amarillo-marrón. Ella es mi cielo y mi sol.
Al día siguiente despierto con mucha energía y me pongo a cocinar unas galletas con chispas de chocolate para ella, se que le van a encantar, quiero animarla después de lo que pasé ayer.
Voy de camino a su cuarto de hotel, pasé por una farmacia para comprar cremas desinflamatorias y unas gotas para sus ojos, hoy nos toca regresar a Roma y después prepararnos para las próximas competencias. Subo a su habitación y golpeó la puerta, ella abre y debo admitir que se ve muy guapa en ropa casual.
— Hola— es lo primero que digo— Te traje algo de comer y estas cremas desinflamatorias y unas gotas que ayudarán a tu ojo .
— Buenos días, gracias por todo lo que estás haciendo por mi— responde y noto un deje de tristeza en sus palabras —Pasa
— No quiero incomodar— digo— Toma estás galletas las preparé especialmente para ti
— ¿Qué?, Escuché mal— pregunta ella asombrada, y se me dibuja una media sonrisa en el rostro — De verdad tú las hiciste
— Me ofende que dudes de mis talentos —respondo dramático — Pero respondiendo tu pregunta, sí yo las hice.
— No sabía que cocinas —murmura ella
— Solecielo, hay muchas cosas que no sabes sobre mi— respondí sonriente
— Ya veo— responde algo sería
— Bueno y tú qué piensas hacer hoy— pregunto para hacer plática y porque quiero estar más tiempo con ella.
— Nada realmente — dice — No pienso salir así a la calle
— Perdón, no entiendo pero si estás hermosa— le digo y es la verdad
— Me refiero a mis ojos
— Safiye de verdad no entiendo cómo puedes sentirte incómoda con el color de tus ojos sí son realmente hermosos.
— No todos piensan como tú — dice algo incómoda
— Bueno entonces te propongo que uses lentes de sol y que vayamos a dar una vuelta — digo para aligerar el ambiente — Así no te quedas encerrada y sirve para que te relajes un poco antes de volver a Roma.
— No sé si salir sea una buena idea— responde
— Nos podemos camuflar o ir a algún lado donde no haya mucha gente —ruego porque diga que sí — Es en plan amigos para conocernos mejor —añado
— No estoy segura — hace una pausa— Pero acepto tu plan, la verdad estoy aburrida de estar aquí.
— No se diga más — respondo sonríente — Vamos entonces, no te vas a arrepentir.