Pole Position En Tu Corazón

Capítulo 22

Safiye

Debo admitir que Kaelric se ve súper guapo en traje, él es un hombre alto, guapo, ojos azules, con un porte y presencia impresionante, su sonrisa también es hermosa.

Llegamos, Kaelric me trajo a un restaurante exclusivo, escondido entre calles antiguas que parecían susurrar historias de amor. Al cruzar la puerta entendí todo: no había más mesas ocupadas. Solo nosotros. Él había reservado el lugar completo, como si el mundo pudiera esperar mientras estábamos allí.

La luz del restaurante era tenue, dorada, y una música suave flotaba en el aire, apenas un murmullo que acompañaba el latido de mi corazón. En el centro de la mesa me esperaban rosas rojas, perfectas, intensas… peligrosamente hermosas. Como él cuando sonríe solo para mí.

— Roma se ve distinta cuando estás aquí —me dijo, mirándome como si yo fuera el verdadero monumento.

Cenamos despacio, sin prisas. Hablamos de todo y de nada: de carreras, de miedos que nunca dice en voz alta, de sus técnicas, hablamos de sus padres, de mis silencios, de cómo sin darnos cuenta empezamos a importarnos demasiado. Cada risa acercaba un poco más nuestras manos sobre la mesa, hasta que sus dedos encontraron los míos y ya no los soltaron.

Nos quedamos viendo a los ojos y no era necesario decir nada, nuestras miradas transmitían más que mil palabras, sus ojos azules tan hermosos, estaban con un brillo especial está noche.

Cuando la música cambió, él se puso de pie y me tendió la mano.

— Me permite este baile señorita Kingsley.

No había pista, pero no la necesitábamos. Me atrajo hacia él con suavidad, una mano firme en mi cintura, la otra entrelazada con la mía. Mi cabeza quedó cerca de su pecho y pude sentir su respiración, tranquila… como si ahí, conmigo, por fin descansara.

Giramos lento, como si Roma entera girara con nosotros. Su frente rozó la mía.

— He ganado muchas carreras —susurró solo para mí—, pero esta noche… tú eres mi victoria favorita.

Cerré los ojos. Y supe que esa no era solo una cita.

Era el comienzo de algo que ya no quería negar, Kaelric entró a mi corazón sin pedir permiso y me alegro de que se haya quedado a pesar de mi negativa y evasiva al principio.

Kaelric Blazehart, está noche te entrego mi corazón.

Ahora estamos llegando a la puerta del apartamento y nos quedamos viendo por unos segundos.

— Esta noche ha sido maravillosa — confieso

— Me alegro que te haya gustado — responde

Y entonces el se acerca a mi cara, sus labios encontraron los míos con una mezcla perfecta de hambre y cuidado, como si me hubiera deseado desde siempre pero temiera romperme. El beso fue profundo, intenso, decidido. Me sujetó por la cintura, acercándome más, como si necesitara sentir que era real.

Respondí sin pensarlo. Mis dedos se aferraron a su chaqueta, y el mundo desapareció. Solo existía su boca, su respiración acelerada, la forma en que su frente descansó contra la mía cuando nos separamos apenas unos segundos… solo para volver a besarnos con más fuerza.

Ese beso no fue una despedida.

Fue una promesa silenciosa.

De esas que se sienten en la piel y se quedan en el corazón.

Y cuando finalmente se alejó, apoyó su frente en la mía y susurró:

— Buenas noches, Safiye… sueña conmigo.

Y supe que no iba a poder hacer otra cosa.

Entro a mi departamento y mi amiga me espera, se que quiere que le dé detalles a sí que paso hacia la cocina a sacar unas copas y el vino para contarle todo.

— Cuenta amiga cómo te fue— dice ella emocionada

— Fue maravilloso — empiezo — Me llevo a un restaurante hermoso y lo reservo exclusivamente para nosotros dos, había rosas rojas hermosas, comimos, charlamos de muchas cosas y luego me invitó a bailar. Todo fue tan mágico cada momento, cada mirada y su sonrisa todo fue perfecto.

— Que emoción amiga— dice Susan— Me alegro que todo haya salido bien y que tú disfrutarás de esa velada romántica.

— Sí que la disfruté — digo

— Entonces salud por qué está noche mi amiga confirmo por qué está cada vez más enamorada de ese hombre tan guapo que tiene una mirada que baja bragas. Pero que tiene ojos solo para ella.

— Salud por eso, porque Kaelric Blazehart es todo mío. — digo y chocamos las copas.



#5574 en Novela romántica
#2043 en Otros
#391 en Acción

En el texto hay: drama, enemiestolovers, sport romance

Editado: 27.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.