Polvo de hadas

No pude esperar

Enui miró hacia todas partes y pestañeó varias veces, creyendo que estaba soñando, pero al ver que una mano suave tocó la suya, supo que era Magenta.

Estás aquí..., le dijo ella con una ligera sonrisa, moviendo las alas. ¿Quieres ir conmigo?

¿Cómo estoy aquí? Creí que solo podía venir en primavera.

Sí, pero... Le pedí permiso al hada madre para hacer la técnica del salto. Es más rápido. Solo que la primera vez te trajimos porque no entendías nada.

¿Y por qué ella te dejó hacerlo? Creí que era estricta.

Sí, lo es, pero le insistí tanto que ella no soportó escucharme más...

Enui le hizo la pregunta que había deseado hacerle.

¿Ella es tu madre?

Magenta asintió lentamente, pero también le explicó más a fondo.

Sí, ella es mi madre, pero no solo mía. Ella es madre de todas nosotras. Fue una de las primeras que entró al reino de las hadas. Fuimos creadas por energía del universo, por todas esas pequeñas cosas que los niños imaginan... Y cuando ellos comienzan a creer, nace un hada.

Estás diciendo que... un hada nace cada vez que un niño cree en ustedes?

Exacto. El día que comenzaste a creer fue cuando nació Zarjin.

¿Quién? Preguntó Enui, escuchando la rareza del nombre.

Zarjin, una nueva hada. Ella nació por la energía que emanabas y la forma en que nos adorabas.

Eso es increíble... No imaginé que eso fuera de esa manera.

Pero bueno, ya hablamos demasiado. ¿Por qué no vamos a dónde más nos gusta?

Las cataratas.

Exacto. Vamos. Debo mostrarte algo.



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En el texto hay: @romance, @fantasia, @hadas

Editado: 27.02.2025

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