Por amarte así

Primer carta. El día en que te conocí

Celi,

A veces me pregunto si el destino existe o si simplemente fue una coincidencia absurda que me llevó hasta ti. Pero no, no creo en casualidades cuando se trata de ti.

Recuerdo el momento exacto en que te vi por primera vez. No fue un encuentro común, ni siquiera uno de esos que parecen sacados de un cuento de hadas. Fue real, tan real como tú.

Estabas ahí, parada con esa mirada de quien lo ha visto todo y no se sorprende con nada. Pero lo que más me impresionó fue cómo, a pesar de esa aparente dureza, había algo en ti que gritaba que querías ser vista, pero al mismo tiempo, deseabas permanecer oculta.

No sé qué fue lo primero que pensé. Quizás que eras distinta. Que había algo en ti que no encajaba con el lugar, con el momento. Y aunque al principio no entendía por qué, ahora lo sé: tú estabas hecha para brillar en cualquier lugar, pero nunca para pertenecer a ninguno.

Desde ese día, sin siquiera darme cuenta, mi vida comenzó a girar en torno a ti.

Y nunca he querido que sea de otra manera.

Emilio.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.