Celi,
Nunca olvidaré la imagen de ti mirándote al espejo después de haber cambiado tu apariencia.
Habías cortado tu cabello, teñido de un color más oscuro. Te vestiste con ropas que no eran tuyas, que no te representaban.
Pero lo peor no fue verte diferente.
Lo peor fue ver cómo te mirabas a ti misma.
Como si te hubieras convertido en alguien desconocido. Como si hubieras perdido algo en el proceso.
Ese día supe lo que significaba el miedo en tus ojos.
No era el miedo a ser descubierta.
Era el miedo a perderte a ti misma.
Me odié un poco por no haber podido protegerte antes de que llegaras a ese punto.
Y juré, aunque no te lo dije, que no volvería a permitir que te sintieras así.
Emilio.
#5525 en Novela romántica
#1557 en Chick lit
mexico, persecucion y amor, secretos deseos y amores complicados
Editado: 18.03.2026