Por amarte así

Cuarta carta. El día en que cambiaste

Celi,

Nunca olvidaré la imagen de ti mirándote al espejo después de haber cambiado tu apariencia.

Habías cortado tu cabello, teñido de un color más oscuro. Te vestiste con ropas que no eran tuyas, que no te representaban.

Pero lo peor no fue verte diferente.

Lo peor fue ver cómo te mirabas a ti misma.

Como si te hubieras convertido en alguien desconocido. Como si hubieras perdido algo en el proceso.

Ese día supe lo que significaba el miedo en tus ojos.

No era el miedo a ser descubierta.

Era el miedo a perderte a ti misma.

Me odié un poco por no haber podido protegerte antes de que llegaras a ese punto.

Y juré, aunque no te lo dije, que no volvería a permitir que te sintieras así.

Emilio.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.