¿por qué a mí?

Capítulo 4

Valeria Roldan

Me despierto en la cama de un hospital, no me acuerdo de todas las cosas que me han pasado, pero sí de la última conversación con mi madre. No entiendo ese afán de conseguir el hospital cuando mis padres en la vida han sido ambiciosos, ¿por qué ahora sí?. me entretengo con mis pensamientos cuando de repente siento que se acerca mi madre

- Val hija, ya despertaste, nos diste un buen susto- dice mi madre con alegría, susto, si es ella la que me quiere hacer sufrir a mi

- Madre, ahora mismo no quiero hablar contigo y creo que debes saber los motivos, déjame descansar- le digo porque no me apetece volver a conversar de ese tema con ella, hablaré más tarde con mi padre para hacerle cambiar de idea

- Hija, no te pongas así, es lo mejor para todos- insiste sacando el tema de nuevo

- Mama vete- le digo chillando y señalando para la puerta

Después del grito, mi madre sale de la habitación y me deja sola, pero no por mucho tiempo porque al poco aparece de nuevo ese doctorcito que ya me esta empezando a caer mal, ya que siempre se mete donde no debe.

- Tu planeaste todo esto- me grita cabreado y cerrando la puerta de un golpe

- No sé de qué me estás hablando- le digo pero parece que no se le va a quitar el enojo- ¿qué pasa? - le pregunto 

- Tu planeaste esto de la supuesta boda para heredar este dichoso hospital, pues desde ya te digo que no te lo voy a poner tan fácil, quieres marido pues lo vas a tener, pero la felicidad no te la voy ni asegurar- me dice gritando- ten, aquí tienes el alta- me tira los papeles a la cara y sale de la habitación cerrando de un golpe, que manía le habrá entrado con la puerta

No puede ser, mi padre ha elegido a este doctorcito como marido, yo de verdad no comprendo lo que tienen mis padres en la cabeza. mientras voy bajando de la camilla y arreglandome para ir a mi consultorio, de todas formas ya tengo el alta y puedo seguir trabajando en mis pacientes

Por el pasillo me encuentro a mi amiga Laury

- Amiga, ¿qué haces por aquí?- le pregunto curiosa

- ¿como que qué hago?, llevo toda la noche buscando, se que te secuestró un doctor imbécil que se atrevió a colgarme el telefono te lo puedes creer, porque yo no, y acabo de preguntar por ti en recepción y me han dicho que te han ingresado y yo me he vuelto loca porque…- empieza hablar sin parar 

- Laury, relájate, habla más despacio que no te entiendo nada- la interrumpo para que se calle

- Cari, ¿tu estas bien?- me dice mientras que le hago un gesto con la cabeza en forma de sí- pues ya esta con eso me quedo más tranquila, por cierto presentame a ese medicucho que te secuestró anoche para cantarle las cuarenta y decirle que a mi nadie me cuelga- me dice haciendo un gesto de enfadada

- Tengo mucho que contarte, te tomas un café conmigo y me sacas de aquí- le pido haciéndole ojitos

- Por supuesto, espera que aviso a Susana y Lisa- me dice

Mientras salimos del hospital en dirección a la confitería de la esquina me encuentro a mí padre que viene en mi dirección, pero cojo a Laury del brazo y le hago una señal para ir más rápido, haciéndole entender a mi padre que no quiero hablar con él.

- ¿Qué pasó?, te ha vuelto a poner guardias que no querias- me dice porque ese fue el motivo de mi último enfado con él

- No, mucho peor, pero ahora que estemos todas os cuento para no repetir tres veces la historia, que de solo pensarla ya me estoy cabreando- le digo mientras llegamos a la confitería

Una vez que llegamos esperamos 20 minutos y ya llegan todas, entonces procedo a contarles todo desde el principio, lo que me paso ayer despues del club y la conversación con mi madre porque después no me acuerdo muy bien que paso, lo último que recuerdo es la llamada de mi madre a papa. Bueno y también les cuento que el candidato de mi padre resultó ser el doctorcito imbécil como le dice Laury.

- En serio, pero y qué vas a hacer con la situación- me pregunta Susana acariciándome el brazo

- Pues la verdad no lo sé, pero el doctorcito ya lo sabe, porque ha venido esta mañana a verme y no estaba muy contento, además se piensa que la idea ha sido mía cuando yo también estoy en contra

- Sabes lo que vamos a hacer, nos fugamos las cuatro, bueno mi novio también y nos vamos a vivir la vida loca- propone Lisa, siempre diciendo barbaridades

- Estamos hablando en serio Lisa- dice Susana, es la más madura

- Ya da igual, si todo lo que haga no va a servir de nada, pues tendré que seguir con esa propuesta y punto, ahora también os digo que le voy a hacer la vida imposible- le comentó a mis amigas- Bueno chicas, me voy que es muy tarde y tengo tres pacientes en el día de hoy- les digo mientras me levanto.

- Adiós Val, cuidate- me dice Susana, las otras dos mueven las manos en señal de despido

Al salir de la confitería voy en dirección al hospital, al llegar me encuentro con Bea la recepcionista que me detiene

- Val hija, tu padre me ha dicho que en cuanto regresaras fueras directo a su despacho, y yo que tu le haría caso porque llevaba un humor de perros- me dice con una cara intentando imitar la cara de mi padre




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