¿por qué...tú?

¿Quién eres tú?

Al final, estaba saliendo con Mateo del Karaoke.

Ambos reíamos en voz baja.

—¡Se te salió un gallo! —Exclamé yo entre risas.

—¡Cállate! —Me pidió él en tono sarcástico—Te dije que no me grabaras, Kyle.

—¡Pero es la primera vez que te pasa, no lo sabía!

Mateo soltó un suspiro al dejar de reír, mientras yo aún seguía con mi lucha interna.

—¡Ya oye! ¿Vamos a comer algo?

—¡Va, va!

—Se me antojaron unos nachos, ¿Qué dices?

—¡SEHH! —Exclamé y me colgué de sus hombros con emoción.

Pues había hecho planes con él primero.

¡Y a mi mejor amigo no lo cambiaría por nadie!

. ݁₊ ⊹ . ݁ ⟡ ݁ . ⊹ ₊ ݁.

Crac, crac, crac.

—Por cierto, Kyle. —Mencionó Mateo repentinamente, rompiendo el silencio entre ambos—¿Todo bien?

Lo miré un poco desconcertado ante su pregunta, pero no dudé en responder.

—Pues…si, ¿Por qué me preguntas eso a cada rato?

—No vaya a ser que te agarre la loquera y te quieras largar a estados unidos. —Mencionó con tono sarcástico nuevamente.

—Ay…—Murmuré en voz baja, y solté una pequeña risa—¡Ni aunque pudiera oye!

—Hm…eso pensé. Es mejor preguntar a quedarse callado, ¿Sabes?

Asentí con la cabeza, sonriente.

—¡Entonces…! ¿Cómo te va con Lucas?

La cara de mi amigo cambió al instante, seriedad pura, como si algo realmente malo estuviera pasando.

Me desvió la mirada, por lo que yo me confundí más.

—¿Mateo? ¿Está todo bien?

Él agachó la cabeza, y negó con esta.

—Realmente…no lo sé. —Se acomodó los lentes, un evidente gesto de su nerviosismo—Tú sabes de estas cosas, ¿Verdad, Kyle?

—B- bueno…no puedo ser preciso, pero…

—¡Dime ya, que me estás asustando!

—No es nada malo de lo que tengas que preocuparte. Solo que…creo que es a lo que llaman “monotonía”. —Mencionó el chico frente a mí con cierta melancolía.

Mis ojos se mantuvieron fijos en él.
En la cara de preocupación y tristeza de mi amigo, que me conmovió más que cualquiera de sus sonrisas.

—Mateo… ¿Es él o…?

—¿Huh? Yo aún lo quiero, así que…podríamos decir que es así. Ha comenzado a ser distante conmigo, hace unas semanas…

—Bueno... —Solté un pequeño suspiro antes de volver a hablar —Si te doy un consejo, cuando estaba con John nuestra prioridad era la comunicación entre ambos, por así decirlo. Nos gustaba hablar del otro. Así que, creo que podrías pedirle que te aclare las cosas, ¿No crees?

Mateo por fin volvió a mirarme, parpadeó un par de veces, pensativo quizás.
Noté que volvió a comer, yo me quedé quieto esperando su respuesta.

—¿Lo crees? Realmente no es que hablemos mucho de lo que siente el otro o así…

—¿Por qué? ¿No te interesa saber cómo se siente tu chico?

Mateo volvió a quedarse pensativo mientras me miraba. Un par de minutos…

—No lo veía de esa manera. Solo nos vemos para pasar tiempo juntos, nuestras charlas…no son muy profundas que digamos.

—Creo que ahí está tu problema. —Hablé con seriedad, un tanto molesto por la obviedad del caso— ¿Así como llegaste a saber que se gustaban mutuamente?

—El soltó una pequeña risa— Sabes que se me confesó el primero. Nuestros sentimientos…ya eran notorios para ambos. No necesité decirle nada para que supiera mi respuesta.

—Quizás, ¿No? Gracias, supongo que será lo mejor. —Sonrió al mencionarlo.

Y al ver su sonrisa, yo también sonreí.

—Ay Mati…—Suspiré, apoyando mi cabeza sobre la mesa.

Mateo había estado con ese chico desde hace un año, y me entristecía pensar como estaría si terminaban.

Pero… ¡Eso es parte de otra historia!

. ݁₊ ⊹ . ݁ ⟡ ݁ . ⊹ ₊ ݁.

Una semana más, ¡La maravillosa rutina de siempre!

Para mí no era correcto decir que todos los días eran iguales, ¡Eso era solo al empezar!

Camiseta ajustada, pantalones de mezclilla… ¡Listo!

Comí rápidamente un par de frutas que me encontré en la cocina, y salí apresurado hacía la estación.

¡Mateo me estaría esperando!

Pero quien me recibió primero al ingresar a mi centro de estudio, fue Luciana.

La chica me tomó por sorpresa al abrazarme por la espalda de un salto.

—¡Kylieee!

—¡Ay! ¡Luci! —Exclamé y sonreí al instante en que me di la vuelta para verla.

—¡Hola! ¿Todo te va bien?

—¡Sip! Hoy podemos salir juntos, ¿Te parece?

—¡Vale! Justo hoy me surgieron compras de urgencia.

—¿Maquillaje?

—¡Adivinaste!

Solté una pequeña risa ante su actitud.

—Pareces feliz.

—Si, por que ya se acerca fin de mes.

—¿Huh? —Me quedé un poco confundido al no obtener explicación respecto a ello, hasta que recordé…—¡Si es cierto la mesada!

Ambos reímos en voz baja.

—Ahorita tengo unos ahorros, por eso quiero ir de compras.

—Está bien. —Asentí con una sonrisa.

Nos adentrábamos al gran pasillo que llevaba a las zonas principales de la prepa.

Cuando de repente, vi a Erick caminando con un rumbo fijo, el cual desconocía. Por lo que, me ganó la curiosidad, y me fui con pasos rápidos hacía él.

—¡Ya vuelvo Luci!

¿Qué querría hacer ahora que ya empezarían las clases?

—¡Erick! —Exclamé y me abalancé sobre su espalda, aferrándome a él apenas unos segundos.

—¡Ugh! —Lo escuché soltar un quejido al instante. Al volverse a mirarme, yo mantenía la sonrisa en mi rostro. —¿Kyle? —Se preguntó con confusión inexplicable.

—¡Hola Erick! ¿A dónde vas ahora?

—El chico a mi lado suspiró con molestia notoria— A la biblioteca, ¿Piensas acompañarme?

—¡Claro! Ah, ¿Hoy necesitábamos libros?

—No, los busco por cuenta propia.

—Te acompaño igual. Siempre estás solo, ¿No?

—No es algo que me moleste. Lo disfruto realmente. —Me dijo con su seriedad habitual indirectamente, aunque no pude captarlo rápidamente.

—¿En serio? Me pregunto por qué, ¿Nunca te ha gustado hablar con los demás?



#5988 en Novela romántica

En el texto hay: slowburn, bl juvenil, vidaadulta

Editado: 27.09.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.