Maximo
Cuando el comandante entro por la puerta y dijo que al fin había encontrado a mi princesa senti como un poco de tranquilidad de alivió a todo el dolor que últimamente siento sin embargo la tranquilidad duro poco pues.
El comandante dijo que sabían donde estaba más sin embargo no iba ser fácil llegar a ella.
Lo que definitivamente me alteró fue cuando dijo que tenían la certeza de que mi princesa estaba muy mal herida pues la había estado maltratando y forzando a hacer cosas.
Que mi hermana no quería cuando terminó de decir esto la rabia me superó y puse mi puño en la mesa pues estaba totalmente fuera de mi ser sin embargo me calme comprentamente de golpe cuando escuché el llanto de mi madre.
Digo un grito desgarrador e inmediatamente mi padre corrio a su lado y yo también hice lo mismo claro después de darle un beso en la mano a mi mujer.
Mi madre estaba muy mal no dejaba de llorar y de repente le dijo al comandante.
—por favor dígame donde está mi niña y que le hicieron mi bebé.
—esta en una finca que esta lejos de aquí en la montaña estamos coordinando ya el operativo para ir a rescatarla.
—¿como se dieron cuenta?.
—vera señor Hector Moreno ala fiscalia llego un testigo que afirma que trabaja en la finca y a logrado ver a la señorita Montero es totalmente verídico su relato ya lo combrobamos el afirma que el a estado ayudando a la señorita.
—cuanto tiempo tardarán en ir por mi hija comandante por favor dígame yo los quiero acompañar.
—yo también iré.
—por supuesto que yo también ire es mi hermana.
—señores Montero y Moreno me temo que no podran acompañarnos pues es demasiado peligroso y pueden salir lastimados.
—no me puede pedir eso comandante que me quede aquí y no vaya a rescatarla a mi hija al fin y al cabo ella esta en esa situación por mi culpa por los rencores de ese psicópata hacia mi desde hace años y ahora trata de desquitarse con mi tesoro.
—señor Montero debe comprender de verdad esta situación es muy peligrosa comprendo su dolor pero también debo garantizar su seguridad de usted y su familia.
—lo se yo también lo comprendo pero por favor permita que amenos yo los acompañe lo suplico.
—tu y yo mi amor yo también quiero que mi hija esté de nuevo con nosotros yo tengo que estar con ella mi bebe no me voy a quedar aquí a esperar lo siento pero no.
—por favor comandante solo nosotros dos permitalo se lo imploro.
—señor y señora Montero de verdad no puedo ponerlos en peligro.
—si algo nos pasara será responsabilidad de nosotros solo de nosotros no habrá más culpables mi mujer y yo le firmamos lo que sea para no comprometernos pero debemos ir por nuestra princesa.
—yo también voy a ir mamá y papá es mi hermana.
—es mi mejor amiga yo también ire.
—no señores por favor no.
—señor comandante perdón que me entrometa en todo esto pero creo que tiene una llamada de su jefe.
Mi tío Ricardo dijo esto último y le paso el teléfono al comandante este ultimo lo tomo se disculpo.
Fue a tender en privado cuando regreso solo suspiró y dijo.
—señor y señora Montero ustedes dos podrán acompañarme yo los custodiare personalmente con mi vida de ser posible mi jefe viene para acá y juntos iremos por su hija.
—de verdad comandante se lo agradecemos muchísimo.
—no hay nada que agradecer de acuerdo partimos en 10 minutos señores.
—de acuerdo esta bien comandante.
Hector y yo estábamos por decir algo cuando de repente mi padre se acercó a nosotros y nos pidió hablar a solas.
Nosotros accedimos y fuimos al despacho mi madre nos acompaño.
Ya estando en el despacho a puerta cerrada mi padre comenzó a decirnos.
—decidi hablar con los dos porque se que ninguno de los dos está de acuerdo con que solo Sara y yo vayamos con la policía sin embargo quiero que sepan que esta es nuestra guerra ustedes solo están siendo lastimados por dañarnos a nosotros.
—no papa no es solo su guerra es mía también.
—y mía padrino yo los adoro son mi familia.
—hijo no es mi guerra y tu madre siempre está conmigo lo juramos tu no puedes exponerte no podemos exponer a nuestro otro hijo quieto qud entiendas esa parte.
—además mi amor estás por ser papá tu hijo y Bianca te necesitan no olvides eso tu ahora estas formando tu propia familia.
Después de que mus padres dijeron esas palabras recordé lo que le dije a mi princesa la última vez que hablamos y una lágrima rodó por mí mejilla y sin pensar les dije.
—si es cierto que estoy formando mi familia pero por favor es mi hermana ustedes son mis padres nunca van a dejar de serlo y yo me muero si les llega a pasar algo por favor no me pidan que mr quede aquí.
—no hijo tu te quedaras por tu bebe y por Bianca y porque además quiero que me prometas si algo nos llega a pasar tu vas a estar siempre con Lauren la vas a cuidar.
—lo mismo te pido yo a ti mi amor Hector se cuanto quieres a mi niña así que por favor entre tú y Maximo deben cuidarla por favor.
—tía por favor madrina no hable como si algo les fuera pasar por supuesto que yo siempre cuidaré a Mariana lo prometo.
—asi es mamá y papá no les pasara nada así que no tienen porque hablar así por supuesto o que siempre voy a cuidar de Mariana es mi otra mitad mi princesa siempre será así.
Mis padres nos abrazaron a Hector y a mi estaba por decir algo cuando de repente mi tia Karina estro al despacho angustiada y me dijo.
—Max mi amor Bianca se desmallo y esta sangrando necesito que vengas.
Encuanto dijo esto me invadió la desesperación el pensar que a mi mujer y a mi hijo les podría pasar algo y sali corriendo del despacho Hector fue detrás de mi.
Mi madrina me llevo a la habitación que comparto con Bianca.
Y entre apresuradamente a esta tome su mano y le dije.
—mi amor por favor despierta dime que tienes madrina dime por favor ¿ya llamaste al doctor?.