VIERNES
"Es hoy, es hoy, por fin es viernes, por fin voy a ver a Patrick", mi cabeza no para de repetir este lema, estoy muy nerviosa, aun no amanece y ya quiero que sean las 7:00 am, ya quiero llegar a la escuela, me levantó de un salto para arreglarme, me baño en menos que canta un gallo, me pongo mi crema para controlar la grasa de mi cara, al verme al espejo, me espanto por el grano que me salió en la frente ¡DEMONIOS!, pero esta maldita imperfección no va arruinar mi día.
Al revisar mi ropa en el closet, las palabras de Reni, llegan como un relámpago, ‹‹Eres una niñata››, estoy arruinada, jodida, jodidísima, como voy a lograr que él me vea atractiva si toda mi ropa es de niña de 10 años, quiero llorar.
A pesar del drama, logro construir un atuendo jovial no tan infantil, pero quién me dijo que seleccionar ropa es el único problema, al verme al espejo tengo uno nuevo, mi cabello, nunca me había preocupado por su apariencia.
<<ERES PATETICA>> Sé que estoy dando la mejor escena cómica a la bruja que habita en mi interior, pero me no me importa.
Para ser sincera, no me importa nada, ni mi grano en la frente, ni mi ropa de niñata, ni mi pelo, solo quiero impresionar a él, por ello decido dejar mi cabello suelto, se ve bien de lado; a mis labios le falta un poco de color, me coloco un brillo labial color cereza, al verme de nuevo en el espejo, me gusta lo que veo, me veo distinta, me siento bien, me siento bonita....
--Abril, baja a desayunar—la voz de mi mamá me recuerda que el tiempo es limitado
--Porque tardas tanto en bajar, vas a llegar tarde a la escuela.
Al bajar al comedor, veo a mi mamá en la cocina hablando sola, en lo que sirve el jugo de naranja en los vasos de vidrio, a pesar de su carácter la amo
--Buenos días mami, estas hermosa hoy—le doy un abrazo y un beso en la mejilla.
--Ooooh, Te sientes bien niña.
--Sí, porque lo preguntas.
--Por nada, hoy te ves diferente, más feliz, segura que estas bien
--No pasa nada, ya voy tarde, solo me comeré la avena
--No me gusta esto Abril.
--Tranquila mujer, la niña solo esta creciendo--- Amo a mi papá, siempre me salva de mi mamá
--Jay, no la defiendas.
--Vamos Elda, mejor cuéntame como te fue en el trabajo ayer—Mi padre es experto en distraer a mi madre y sus enojos.
--Me voy, los amo— Salgo corriendo de la casa, dejo a los eternos enamorados en su platica.
Al bajar del camión escolar, busco con la mirada a mis amigos, pero no encuentro a ninguno, de seguro estarán en los casilleros hablando del chisme del momento: El rompimiento de Bethany la "Reyna Petulante" y el Capitán del Softbol alías el "Vampiro"
Camino por el pasillo principal de la escuela, todos hablan del rompimiento de las celebridades de la escuela ¡qué horror!, nunca pensé que ser popular, fuera tan complicado, qué privilegio ser básico, simple y común a nadie le interesa tu vida amorosa y en general tu vida.
Veo a lo lejos a Ali, Gil y Reni reunidos en el casillero de la última, están tan metidos en su conversación que no me notan, al llegar a su lado, están apostando sobre las celebridades escolares.
--Yo apuesto 10 dólares, a que regresan en una semana—Gil y su riqueza
--Vaya telita, les doy tres días a esos dos, apuesto 5 dólares.
--Qué seguros están, yo les doy antes que se acaben las clases, apuesto 10 verdes. Espero que tengan su dinero en los bolsillos idiotas.
Me voy a mi casillero, antes de escuchar la pelea absurda de esos tres idiotas, como buenos egocéntricos, no les gusta perder. Estoy arreglando mis cuadernos cuando escuchó un "hola", al voltear me encuentro con:
--Jacky, Greg, hola chicos
--Hola otra vez nena, Morrison nos quiere ver en este momento en su oficina
--Ok, solo dejen cerrar mi casillero.
Cualquier lugar, es mejor, que acudir a la clase de deporte con la Srita. Piernas Perfectas Jacobs, odia a todos los estudiantes que tienen peso de más, estoy en su lista negra desde primero; los rollitos que adornan mi cadera, mis brazos de murciélago y mi tripita son sus peores pesadillas, cuando me ve, me ordena correr 15 vueltas a la cancha y hacer 20 repeticiones de salto de tijera y falta lo mejor, soy el ejemplo perfecto, para concientizar a mis compañeros sobre la mala alimentación y la falta de ejercicio.
Los tres caminos rumbo a la oficina del consejero, pasamos junto al trío de idiotas de mis amigos, como predije, se están peleando por quién tiene razón.
--Abril, tía, a donde vas—La loca mayor, por fin, activo su radar
--Con Morrison, nos vemos idiotas
--Jacobs te va a extrañar--- mi respuesta es mi dedo medio levantado, vaya trío.
--Nena, no eres la única víctima de Jacobs-- Jacky tiene razón, somos el mal ejemplo
--Jacobs, es tranquila en comparación al Sr. Cárdigan, de nena no me baja—Pobre Greg, al menos tenemos una buena razón para escapar de esos adictos al buen físico.
Cuando llegamos a su oficina, no se encuentra, la secretaria de la escuela, nos señala unas sillas metálicas de la sala de espera, a ninguno de los tres nos importa perder el tiempo, si eso implica no ir a clases de deportes.
--Lo siento jóvenes, tuve un asunto urgente que resolver—El Sr. Morrison, apenas puede hablar.
--Vamos al santuario del club, nos esperan los demás integrantes.
¡Por todas las Diosas! Voy a ver a Patrick, no estoy lista para este encuentro a primera hora, cada paso que me acerca a mi Engel, me pone más nerviosa y las dudas empiezan azotarme por mi ropa, por mi grano y por mi cabello, en general, no sé si me veo bien o si es lo suficiente para impresionarlo, voy tan ensimismada con mi guerra interna que no le presto atención al Sr. Morrison.
--Abril, me escuchas, puedes enseñarme tu insignia--- Solo veo una mano pasar enfrente de mis ojos.
--Santia, Abril, estas ahí—Regreso a la realidad, cuando siento un golpe en mi costilla