Por siempre, Patrick

CAPITULO 14

Desconcertada

¡Maldita campana ¡

Ali, no pudo contarnos el escandalo más fuerte que ocurrió en el “Festejo Ateneo”, aunque dudo que sea el más fuerte, vaya fiesta, tantas cosas ocurrieron en ella que esta de locos comprender cada uno; al levantarnos del comedor escuchamos varios chiflidos y gritos incomprensibles, al voltear a la puerta de salida, solo veo una cabellera rubia y una camisa de cuadros verdes salir rápido de ella.

--¿Qué fue eso? —La voz de Greg, expresa la misma duda que todos tenemos

-- Eso, es el chisme más importante, igual que Albert

--¿Qué tiene que ver chocolatito con esto?

--Luego les cuento, solo espera un poco reinita

--No te atrevas Ali, nos vas a dejar así, sin saber

--Los veo después idiotas.

Solo vemos como Ali y Jacky, salir rápido del comedor entre risas, las muy desgraciadas se guardaron el chisme más importante, así que nos toca esperar a que una de las dos, abra el pico o preguntar a otros chismosos igual que Ali para saber que ocurre entre Albert y esa alma despavorida, genial.

--No puedo quedarme con la duda, le voy a preguntar a Tom

--¿Quién es Tom, Gil?

--No puede ser pecosa, Tom, Georgia, ya sabes quién es

--Oh, apoco así se llama

--No puedo contigo pecosa, que clase les toca

--Colega tengo dos horas con Gotzilla—Greg, lo dice como si fuera una tortura

--Que Dios te acompañe colega y tu pecosa

--Uf, química con el Sr. Lee

--Maldición, les mando mensaje si me entero del chisme.

Bonitos amigos tengo, ya estuvo que no me voy a enterar de nada, mi teléfono esta decomisado hasta 2020 si bien me va o más bien si no la vuelvo a cagar, me despido de Greg, antes que Gotzilla lo mande a detención por no llegar a puntual.

Al llegar al salón escucho varios murmullos sobre un tal Chris, no sé quién será, pero vaya que se lo están comiendo vivo, le quito importancia cuando el Sr. Lee, nos manda a callar y nos pide que pasemos a explicar las reglas de óxido-reducción o mejor dicho el “Método de Óxido” para saber si comprendimos el tema.

Mi objetivo en la vida es estudiar química en Harvard, sé que es un objetivo muy ambicioso, pero no lo puedo evitar, amo la química, me encanta la materia es como si estudiara la tabla del cero, se me da fácil y la comprendo rápido, no me veo estudiando otra cosa, ni siquiera en mi peor pesadilla.

Las dos horas pasaron rápido, salgo deprisa del salón para buscar a mis amigos, pero la suerte hoy no esta conmigo, no veo a ningún idiota por el pasillo, ahora solo me queda dejar mis libretas en el casillero y pensar que voy hacer en mi hora y media libre, genial, al menos sé que no estaré sola, Greg y Jacky también tienen tiempo libre.

<<Te espero en la biblioteca, a las 12:45 pm. Henry>>

Cuando abro mi casillero, me encuentro con este mensaje, me pregunto porque sigue usando Henry si todo mundo sabe que se llama Liam, aunque para mi es Eis Collins, en fin, tendrá otra queja sobre el plan o ya lo ejecuto, ah que frustrante es duraznito.

Reviso mi reloj de mano, faltan 20 minutos antes de la reunión, pero prefiero llegar antes para elegir una lectura; a lo lejos veo a Jacky y Greg caminar a las bancas del área verde, me encantaría reunirme con ellos y sacarle la sopa a Jacky, lamentablemente hay algo más importante que el chisme.

Llego a la biblioteca y me dirijo de inmediato al área de literatura, veo varias obras que no me decido cual elegir, estoy entre Frankenstein o el Retrato de Dorian Gray, las dos son grandes obras, elijo el Retrato de Dorian Gray, dado que es más corto que Franky, selecciono la banca más visible para que me encuentre rápido Eis Collins, estoy en la pagina 15, cuando escucho que alguien se aclara la voz, al levantar la cabeza me quedo congelada.

--Tú eres Mérida—NO puede ser, que hace Patrick aquí, donde esta Collins

--Sí soy yo y Collins

--No puede venir y me pidió el favor de entregar esto a Mérida—Me muestra un papel

--Oh, entiendo, gracias—Al tratar de agarrar el papel, lo retira rápido

--Espera, tú nombre no es Abril

--Me llamo Abril, pero Collins siempre lo olvida al parecer—Alzo los hombros restándole importancia

--No te preocupes, mi amigo siempre le hace lo mismo a sus…amigas

--Gracias, no estaba preocupada

--Ok, sabes, eres la primera chica diferente a las que suelen esperar a mi amigo

--Disculpa

--Puedo—Señala la silla que esta enfrente de mi

--Adelante

--Gracias, tú eres la chica de segundo que entro al Club Atenea, te recuerdo, pero no por el club sino por tu labio-- Maldición, ya lo superaste, recuerda

---Oh, bueno, eh, si, un accidente

--Claro, suele suceder, dime, llevas mucho esperando a mi amigo




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