Por siempre, Patrick

CAPÍTULO 19

PARAÍSO EN MEDIO DEL CAOS

El ruido de las olas del mar, el cantar de las aves y el viento es el único ruido que flota a nuestro alrededor, no sé cuanto tiempo llevo mirando el mar, mi compañero de junto se encuentra igual que yo: pensativo, perdido y aturdido, solo recuerdo que necesitaba respirar, mi cabeza no podía comprender su frialdad e indiferencia. Su forma de mirarnos cuando nos hizo prometerle olvidar, como si fuera sencillo.

--Sabes, eres la primera persona que traigo a mi paraíso, mi calma—Su voz suena triste

--Gracias Collins.

Es la única conversación que podemos sostener después de salir de ese espantoso lugar y llegar a este paraíso; en el fondo de mi ser estoy muy agradecida con Liam, por ayudarme y sostenerme en el momento más difícil de mi corta existencia, me pregunto si debemos seguir con esta locura o de plano dejar que las cosas se resuelvan por sí misma, estoy muy confundida.

Continuamos por más tiempo sentados en los troncos de madera de la playa, ajenos a todo, salvo a nuestros múltiples cuestionamientos, ojalá tuviéramos el poder de cambiar la forma de pensar de las personas, de resolver los males de nuestros seres queridos, lamentablemente no tenemos ningún don divino.

--Esta situación me jode, niño. Espere todo menos esto, no…--Se despeina el cabello

--Yo tampoco entiendo, me estoy desquiciando en verdad, trato de comprender su decisión, pero no le encuentro sentido o tal vez solo fue un pretexto, no lo sé—Tapo mis orejas con frustración.

--Mírame niño, no podemos cambiar nada, solo estar presentes cuando necesite ayuda, nada más

--Yo, me siento muy culpable, todos los días me recrimino no llegar a tiempo, si yo…

Los brazos de Collins, interrumpen mi letanía, permanezco en su abrazo hasta que me calmo, al desprenderme, me limpio las lágrimas y me prometo que estaré ahí, incluso en su desprecio, sin importar el tiempo y el precio.

--Collins, está situación cambia todo, es…mejor que no continuemos con nuestro noviazgo fingido.

--Pensé lo mismo, solo un favor, no lo hagamos publico aún, necesito estar tranquilo por un tiempo.

Acepto su petición. Sé que a mi madre le tendré que inventar algo, pero es mejor que continuar este supuesto noviazgo, no necesitamos más problemas. Nos vamos de este paraíso, gracias a las interminables llamadas de Daniel, amigo y compañero de equipo de Collins, quién le advierte el poco tiempo que tiene para llevar su culo a las canchas de la escuela, antes que el Sr. Cárdigan lo cuelgue de las pelotas.

--Collins, por favor, déjame por aquí—Estamos a una cuadra de mi casa

--No quieres que me presente como tu novio, niño

--No gracias, mis gustos no son tan horribles

--Jódete niño, ya quisieras que me fijara en ti, solo mírame, guapo y con buen porte

--Discúlpame, por no ver tu gran hermosura mi cornea no enfoca bien

--No sabes lo que te pierdes, cariño

--Por lo poco que distingo, no mucho, cariño

--Jódete niño

--Tú igual

Solo veo como su camioneta se pierde calle abajo, camino a mi casa armando una excusa; cuando llego veo a mis padres sentados en la sala, ambos esperan que entre mi disque novio, al percatarse que nadie más entra empiezan las preguntas.

--Cortamos—Mis lagrimas salen solas, se convencen rápido de mi dolor

--Lo sentimos cariño, ese niño pierde más—El abrazo de mi mamá, hace que llore más

--Tranquila amor. Mejor veamos una película—Mi padre me acaricia el hombro

Pase lo que resta del viernes viendo películas con mis padres, en un momento olvide mi angustia y me permití relajarme, en ese momento comprendí la importancia que tiene el amor y protección de mis padres. Mi fin de semana fue tranquilo, hasta que mi mamá se le ocurrió entregarme mi teléfono y demás aparatos, al encender mi teléfono, este comenzó a timbrar anunciando todos los mensajes, me di el lujo de leerlos tranquilamente.

No pare de reír, todas las idioteces que se les ocurren a los idiotas de mis amigos deben ser consideradas un peligro, al revisar mis redes sociales casi me infarto al ver todas las publicaciones que me etiquetaron, cada una de ellas eran lo mismo, la cornuda Campbell, el idiota de Collins aparece con una chica dándose un buen loto, como diría Reni, ¡Joder!, mañana seré la comidilla de la escuela, bueno yo y mis cuernos.

Convenzo a mi madre de llevarme temprano a la escuela, quiero ser una de las primeras en llegar, para evitarme las burlas y los comentarios indiscretos, al bajar del carro cubro mi cabeza con la gorra de mi sudadera, corro rápido a mi casillero, arreglo mis materiales y me escabullo a mi salón, elijo el asiento más invisible, si eso existe, no pasan ni diez minutos cuando mi teléfono empieza a sonar como un loco, los idiotas de mis amigos no saben como darme las buenas noticias de mi ex no oficial, al revisar mi facebook, veo nuevas fotos de Collins, besando a otra chica y en estado lamentable.

--Pobre idiota, Liam es demasiado para ella—Escucho los comentarios y me escondo más

Es la primera vez en mi vida que no quiero que acabe la clase de biología, dos horas son insuficientes para esta grandiosa clase, pongo atención a toda la clase para evitar las miradas, lamentablemente suena el timbre anunciado el cambio de salón, no quiero salir de aquí, me esfuerzo para salir al último.




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