Por siempre, Patrick

CAPITULO 23

CELOS, CAOS Y CONFUSIÓN

Liam, alias Eis Collins.

Qué demonios?

Veo a lo lejos como Patrick, abraza a mi chica, no hay un solo centímetro de distancia entre ellos, camino de inmediato a donde se encuentran, no puedo tolerar que alguien que no sea yo, toque a Abril, esa mocosa se ha convertido en alguien especial para mi.

—Interrumpo algo— les digo, mientras cruzo los brazos.

Se separan rápido, Patrick me saluda como si no ocurriera nada y Abril, solo balbucea pero no alza la mirada, su actitud solo provoca que le dedique mi absoluta atención.

—Nos vemos bro.

Ni siquiera lo volteo a ver ni le digo nada, estoy esperando que ella, se digne hablar y levantar el rostro, pasan cinco minutos cuando lo hace, mi enojo se esfuma, al ver sus hermosos esmeralda, teñidos de rojo.

—Qué te paso? Porque lloras?, Abril habla, por favor—La atraigo a mi pecho y de inmediato siento su temblor.

—La cague, no pude, no pude—gimotea sin parar, solo la abrazo más fuerte

.
—Porqué dices que la cagaste?—La separo de mi pecho y trato de limpiar su rostro bañando en lágrimas.

—Yo fui, los dulces, se enojo, me corrió...empezó a gritar, no pude, no pude—Habla entre hipos y llanto.

—Nena, no se te entiende nada, debes calmarte, salgamos de aquí— La agarro de la mano y la llevo a nuestro lugar.

En nuestro camino, siento como lucha para calmarse, nunca imagine que el sufrimiento de alguien que no es mi familia, me provocará esto, joder ni siquiera sé lo que siento.

Gracias a todo lo que existe, no hay nadie aquí, no la suelto de la mano al contrario, la atraigo a mi y la abrazo con fuerza.

—Tranquila cariño, dime que paso— le hablo cerca del oído, mientras le acaricio la cabeza.

—Lo siento, pero no pude, ella me odia, lo vi en su mirada

.
Me explico todo lo que sucedio con Reni, ¡carajo!, esto se esta saliendo de control, cada vez más siento la necesidad de hablar con su padre y con mi mamá para que le brinden una atención integral; nosotros no podemos contener a alguien que vivió un evento traumatico, por mucho que sea nuestra amiga y menos Abril, ella también se encuentra afecta por ese hecho.

—Escúchame cariño, debemos hablar con su padre, Reni esta llegando a punto destructivo.

—Porqué lo dices, yo puedo...—la Interrumpo con un beso

—No podemos, comprende.

—No me pidas eso, ella me odia, no me quiero imaginar si le hablamos a su padre, me va a dejar de hablar, no lo soportaria.

—Debes entender que esto no se trata de ti, ella necesita ayuda y si te opones, no va a superar lo sucedido.

—Solo quiero que regrese Reni

—No creo que eso pase, nena

Rompe a llorar otra vez, no quiere perder a su amiga, lamentablemente, esa Reni ya no existe. La consuelo todo lo que puedo, al punto que pierdo mi entrenamiento, pero no me importa, solo quiero que ella se calme.

—Nena, quieres que te lleve a tu casa— le digo, cuando la siento más tranquila.

—Por favor, no creo que pueda con las clases.

La llevo a su casa, aunque esta más calmada, su aspecto triste no cambia, antes que entre a su hogar, le doy un abrazo y un beso, no puedo dejar de probar sus labios, la veo entrar y tengo muy claro lo que debo hacer.

Regreso a la escuela, en la búsqueda de la causante del problema y como lo pensaba la encuentro en el lugar más alejado y oscuro, consumiendo sus dulces.

—Bonita forma de recueprarte—lo digo mientras le aplaudo

—Joder tío que susto—Guarda sus dulces rápidamente

—Por lo que veo, ya superaste tu crisis

—Asi que ya fue de chivata, la muy niñata

—Carajo, no te das cuanta lo que le estas haciendo

—Me vale coño lo que siente, la quiero lejos de mi, la odio

—Cómo puedes decir eso, ella lo unico que ha echo es ayudarte por el tonto cariño que siente por ti.

—Me...Vale...Coño, que se joda, la quiero lejos de mi.

—Muy bien, sabes porque no le hablado a tu padre. Lo sabes no, es por esa niñata, como tu le dices.

—No te atrevas Collins, yo puedo salir de esto, no necesito a nadie

—Ya lo vi, solo necesitas tus dulces, no?

—Jódete y no te metas en mis asuntos

—Tienes razón no lo voy hacer, si quieres esto—le señalo sus dulces—Piérdete, pero te quiero lejos de Abril, ella también esta lastimada por lo que paso.

—Vaya, vaya, Collins, no me digas que estas enamorado de esa niñata.

—Y que sí lo estoy, es mi problema, solo te advierto una cosa: No te quiero cerca de ella, odio verla llorar por una tonta como tú.

—Ostras, el gran Collins enamorado de una santurrona virginal, cuánto te va durar el gusto, ya sé, cuando se te pare la polla y necesite un coño—Se empieza a reir como loca




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.