FIESTA DE NAVIDAD
(caos)
PARTE 2
Liam Henry Collins, alias Eis Collins
¡Pero que mierda! …. está loca me mando varias fotos de Abril, tomando, sonriendo como llena y bailando, lo más preocupante es la foto donde esta una mano con una pastilla apunto de ser vertida en la bebida, no puede ser, salgo rápido de mi casa rumbo a la fiesta, esperando que nada le ocurra a mi mocosa, no sé de que sería capaz de hacer.
Como puedo me estaciono, corro adentro de la casa que es un verdadero caos, empiezo a buscarla como un loco, a los primeros que encuentro es a Ali y Jacky en la fila del baño de visitas junto a ellas se encuentra Greg ¡maldición!, me adentro más a la casa, a mi paso mis amigos me saludan, las chicas me dedican miradas sexys según ellas, pero no me detengo, estoy desesperado, unos brazos detienen mi búsqueda.
--Duraznito, hasta que llegas bebe—Bethany se cuelga como un chango en mi espalda
--Suéltame, Bethany—le quito sus brazos de manera brusca, al voltearme encuentro a todas las porristas con cara de asombro
--No seas grosero Liam, mi amiga no se merece eso—Anne la siempre inoportuna
--Eso dile a ella, joder.
Me voy antes que Bethany comience con sus acostumbrados berrinches, camino a la cocina, pero no encuentro a nadie, solo chicos bebiendo como poseídos y otros sirviéndose bebidas, me dirijo a la sala o pista de baile, varias chicas se empiezan a restregar en mi pierna, las ignoro olímpicamente, hasta que veo a la dueña de mi preocupación, bailando de manera provocativa con Gil y Renata, esta última no deja de pasarle las manos en el cuerpo de su amigo y Gil no suelta la cintura de mi mocosa.
Me acerco de inmediato a ellos, le quito el brazo de su cintura, nadie puede tocar nada de ella, se voltean los tres a verme con asombro y después se empiezan a reír como llenas, al parecer Abril no es la única víctima de Renata, la jalo del brazo para sacarla de aquí, pero como era de esperarse su amiga empieza a hacer escándalo.
--Deja a mi amiga, suéltala—Jala su otro brazo.
--Te lo advertí, ahora espera mi sorpresa—Jalo más fuerte el brazo de mi mocosa que no para de reír
--Me vale, ahora jódete y suéltala—Gil, sigue en su mundo bailando como desquiciado, pero ahora con otra niña, ni cuenta se ha dado del drama que estamos armando.
--Chicos, me pueden soltar me duele
La soltamos los dos al mismo tiempo, nos debatimos con la mirada como dos enemigos a punto de matarse, Abril se frota sus dos brazos con sus manos, aunque la sonrisa no se le quita para nada, en un descuido, la veo correr hacia Gil, lo abraza por la espalda y comienza a mover su cuerpo de manera descoordinada, trato de ir otra vez por ella, pero su amiga me detiene.
--Es el principio Romeo—Lo dice desvergonzadamente que debo cerrar mis manos en puños para controlarme y no ahorcarla ahí mismo.
Veo como se pierde entre la multitud, tan tranquila como si no hubiera arriesgado a sus amigos, en especial Abril, sé que no es momento de vengarme, solo debo sacarla de aquí para bajarle la borrachera, la busco otra vez con la mirada, no se encuentra con su amigo sino con Patrick, ambos están muy abrazados que da la impresión que son uno solo y eso no se lo voy a permitir, arranco el brazo de la mocosa del cuello de “mi amigo” de un solo jalón, me la llevo arrastras.
La subo a mi camioneta, valiéndome sus reproches. Pateo la llanta de mi camioneta, estoy que lleva, Renata, Patrick y Bethany son unos verdaderos granos en el culo, los tres quieren algo de mi mocosa. Me subo a mi camioneta, reviso que respire y arranco, pero no la puedo llevar en ese estado a su casa, es mejor llevarla al departamento de mi padre, él no se encuentra y es lo más cercano.
Me estaciono en el cajón de mi papá, bajo rápido para ayudarla a bajar; en el camino iba hablando puras tonterías <<<Es hermuioso>>, <<<Puautt, te amuuu>>, <<Sus breasazos, joder>>, <<A que sabrá>>> y se reía después, al llegar al departamento como puedo abro la puerta y la dejo en la sala, pero no pensé que al voltearme me iba a caer una prenda en la cabeza, al quitármela veo que es su blusa.
--Calor, aguaaa—Su voz me llega como rayo, seguido del ruido de los zapatos al ser arrojados.
Me volteo para ver que esta pasando con ella, me quedo de piedra al ver que está en sostén, descalza y apunto de quitarse la falda, corro para evitar que se desnude, lo que no me esperaba era su recibimiento, me sonrie como el gato de Alicia en el País de las Maravillas y me ve como niño glotón enfrente de un dulce.
--Mi engle, erreiss tú.
Solo sentí el impacto de su cuerpo que nos mando directo al piso, después sus labios robándome el aliento, me deje llevar por el beso hasta que se sentó en mi entre pierna y despejo sus labios de los míos.
--Engle, errsss, hermssss—Se veía hermosa arriba de mí, llevé mis manos a su cintura y la atraje a mí, quería otro beso.
En mi corta experiencia, ninguna chica me había robado un beso apasionado ni mucho menos me había provocado tanto como mi mocosa, el beso cada vez se sentía más apasionado al grado que quería besar otras partes de su cuerpo, comencé con su barbilla seguido de su cuello, sus gemidos, me provocaron un sentimiento de pertenencia, asi que bese con más pasión su cuello hasta el punto de dejarle una marca, mi marca.