Porque a ti

CAPITULO 6- LA BUSQUEDA

"Desde el día en que te fuiste, nunca dejamos de buscarte, aunque fuera con la mirada entre la multitud."

Los primeros días fueron un completo caos.

La casa de mi tía, que antes estaba llena de risas, música y conversaciones, se había convertido en un lugar donde solo se escuchaban sollozos, teléfonos sonando y oraciones pidiendo un milagro.

Nadie entendía cómo era posible que una persona desapareciera sin dejar rastro.

Todo había ocurrido en cuestión de minutos.

Joshi había salido de casa como cualquier otro día. Mi tía solo le había pedido que fuera a la tienda a comprar unas cosas. Era un recorrido corto, uno que había hecho cientos de veces.

Pero esa vez nunca regresó.

Al principio todos pensaron que quizá se había encontrado con un amigo o que se había entretenido en algún lugar.

Después comenzaron las llamadas.

—¿Está con ustedes?

—¿Lo han visto?

—¿Saben dónde está?

La respuesta siempre era la misma.

—No.

Las horas comenzaron a pasar.

Después llegó la noche.

Y con ella, el miedo.

Esa misma noche varios familiares salieron a buscarlo por todas partes. Recorrieron calles, parques, canchas, mercados y cada rincón donde creían que podía estar.

Mi tío caminó durante horas pronunciando el nombre de su hijo con la esperanza de que, en algún lugar, pudiera escucharlo.

—¡Joshi!

Solo el silencio respondía.

Al día siguiente comenzaron a pegar fotografías por toda la colonia.

Su rostro apareció en postes, tiendas, paradas de autobús y paredes.

"SE BUSCA"

Ver esa fotografía me rompió el corazón.

Nunca imaginé que algún día vería el rostro de mi primo en un cartel de desaparecidos.

Mientras tanto, en las redes sociales, familiares, amigos e incluso personas desconocidas empezaron a compartir su fotografía.

Todos escribían lo mismo.

"Ayúdennos a encontrarlo."

Cada vez que alguien llamaba diciendo que creía haberlo visto, la esperanza volvía a nacer.

Todos salían corriendo.

Todos pensaban que esa sería la llamada que cambiaría todo.

Pero al llegar, siempre era una falsa alarma.

Una persona que se parecía.

Alguien que creyó reconocerlo.

Una pista que terminaba en nada.

Los días comenzaron a sentirse eternos.

En mi casa ya casi no se hablaba de otra cosa.

Mi mamá lloraba cuando creía que nadie la veía.

Mi tío intentaba mantenerse fuerte por todos, aunque sus ojos lo delataban.

Y yo...

Yo no sabía qué hacer.

Cada noche miraba mi teléfono esperando recibir un mensaje que dijera:

"Encontraron a Joshi."

Nunca llegaba.

Comencé a imaginarlo en todas partes.

Si veía a un muchacho de espaldas con una camisa parecida, por un segundo pensaba que era él.

Cuando iba en el autobús observaba cada rostro esperando encontrarlo entre la multitud.

Cada vez que escuchaba una motocicleta detenerse frente a la casa, corría a la ventana.

Pero nunca era Joshi.

Los días se convirtieron en semanas.

Las semanas comenzaron a convertirse en meses.

Y, poco a poco, entendimos que nuestra vida jamás volvería a ser la misma.

Sin embargo, había algo que nunca cambió.

La esperanza.

Porque mientras no existiera una respuesta...

Mientras nadie pudiera decirnos qué había pasado...

Seguiríamos buscándolo.

En cada calle.

En cada fotografía.

En cada rostro que se cruzara en nuestro camino.

Porque las personas desaparecen del mundo...

Pero jamás del corazón de quienes las aman.



#1812 en Otros
#332 en Relatos cortos

En el texto hay: familiares, desaparecido, desaparición

Editado: 02.08.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.