Porque a ti

CAPITULO 7- ¿DONDE ESTAS?

"Hay una pregunta que el tiempo nunca ha conseguido responder."

Dicen que el tiempo lo cura todo.

Pero nadie habla de lo que hace el tiempo cuando no hay respuestas.

Los días seguían pasando y Joshi seguía sin aparecer.

Cada mañana despertábamos con la esperanza de recibir una llamada que nos dijera que lo habían encontrado. Cada noche nos acostábamos con el mismo vacío y la misma pregunta.

¿Dónde estás?

Era una pregunta que todos hacíamos, aunque cada uno en silencio.

Mi tía ya casi no dormía. Pasaba horas mirando la puerta de la casa, como si en cualquier momento fuera a escuchar unos pasos y ver a su hijo entrar sonriendo.

Mi tío seguía buscándolo sin descanso. Salía temprano y regresaba tarde, con el rostro cansado y los ojos llenos de tristeza, pero nunca dejaba de intentarlo.

Yo tampoco podía dejar de pensar en él.

Cada vez que salía a la calle observaba a cada persona que pasaba frente a mí. Bastaba con que alguien tuviera una camisa parecida o caminara como él para que mi corazón se acelerara.

Por un instante pensaba que era Joshi.

Por un instante volvía a creer.

Pero cuando aquella persona volteaba el rostro, la ilusión desaparecía.

Había días en los que me enojaba.

Me preguntaba por qué tenía que pasarle eso precisamente a él.

¿Por qué a alguien que siempre ayudaba a los demás?

¿Por qué a mi primo?

¿Por qué a nuestra familia?

Nadie tenía respuestas.

Solo había preguntas.

Preguntas que se acumulaban con el paso de los días y que parecían hacerse cada vez más pesadas.

A veces tomaba mi teléfono y abría nuestra conversación.

Leía los mensajes una y otra vez.

Sonreía al recordar nuestras bromas y, segundos después, terminaba llorando.

Era extraño.

Una parte de mí sabía que algo había cambiado para siempre.

Pero otra se negaba a aceptar que quizá nunca volvería a verlo.

Seguía imaginando cómo sería el día en que regresara.

Pensaba que llegaría a casa, nos abrazaría a todos y nos diría que todo había sido un malentendido.

Soñaba despierta con ese momento.

Era la única forma de mantener viva la esperanza.

Sin embargo, mientras los días avanzaban, el silencio se hacía cada vez más fuerte.

No había llamadas.

No había noticias.

No había pistas.

Solo quedaba una pregunta que se repetía en mi mente una y otra vez.

¿Dónde estás, Joshi?

Y aunque los años pasen...

Aunque el mundo siga avanzando...

Aunque la vida obligue a seguir caminando... Esa será una pregunta que nunca dejaré de hacerme.



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En el texto hay: familiares, desaparecido, desaparición

Editado: 02.08.2026

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