Me siento frágil
En tu presencia y ausencia
Me vuelve débil
Tu mirada y cada encanto
Me matas, sin piedad
Eres libre y te me escapas
Vuelas y te pierdo de vista
Me das temor
Soy vulnerable
A tu nombre y belleza
Pido piedad, por un momento
Y ruego
Cada día, cada segundo
Que me mates, sin misterios
Que me rompas, sin consuelo
Qué te acerques, poco a poco
Y deseo
A cada instante
La experiencia de esos besos
Por eso, querida
No me mates, por favor