Portadora de las llamas del origen

Capítulo 18 - Cuando la llama decide.

Capítulo 18 – Cuando la llama decide

La luz del amanecer apenas rozaba el borde de las cortinas cuando Mar se incorporó en la cama. No había dormido, lo intentó pero su cuerpo se negaba a descansar.

Anna dormía a su lado, en silencio, hasta que una ligera respiración distinta —más profunda— le indicó que ya no estaba sola.

—¿No has pegado ojo? —preguntó Anna sin abrir del todo los ojos, la voz ronca por el sueño.

Mar negó con un leve movimiento de cabeza. Se hizo el silencio por unos segundos. Anna se incorporó, sentándose en el colchón. Se frotó los ojos y luego la miró, con esa expresión suya que oscilaba entre la complicidad y la terquedad.

—¿Sabes lo que creo? —dijo, estirando las piernas—. Que tienes miedo.

Mar ladeó el rostro, sin molestarse en disimular la irritación.

—¿Y tú no?

—Claro que sí. Pero el miedo no es excusa. No después de lo que has hecho y menos después de lo que vi.

Anna se levantó. Caminó descalza hasta ponerse frente a ella. Le tomó una mano, con suavidad, y levantó la palma de Mar para mirar la marca que aún brillaba débilmente.

—¿Ves esto? —susurró—. No es solo fuego, el mundo te respondió, Mar. Tú lo llamaste, y te respondió. ¿De verdad vas a ignorarlo?

Mar bajó la mirada, pero Anna no la soltó. Se sentó a su lado.

—No estás sola —dijo Anna, apenas un susurro—. Pero tampoco puedes quedarte quieta.

Mar apretó los labios.

—¿Y si no puedo...? ¿Y si me quema por dentro?

—. Pero arder sin intentarlo… eso sí sería traicionar lo que llevas dentro.

Mar tragó saliva. Cerró los ojos un segundo. Y cuando los abrió, la decisión ya se estaba formando, silenciosa pero firme, como la llama que crece sin hacer ruido.

—Vale —dijo al fin, con voz temblorosa pero clara—. Entrenaré.

Anna sonrió, una de esas sonrisas que empiezan en la boca pero terminan en los ojos.

—Sabía que dirías eso.

—Pero si me muero —añadió Mar, medio en broma—, será tu culpa.

—Lo anotaré en mi diario de culpas compartidas —bromeó Anna, levantándose de un salto—. Ahora ve lavándote la cara, porque hoy toca fuego.

Y por primera vez desde que todo comenzó. Mar no estaba preparada pero si dispuesta y quizá era todo lo que, ahora necesitaba.



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En el texto hay: magia, enemytolovers, romantasy

Editado: 23.08.2026

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