Portadores Del Poder Ion Volumen I: Los Renegados

La Bruja y el Paladín

—¿En dónde estoy? ¿Qué lugar es este? Parece un bosque… ¿Qué me ocurre? Estoy mareado, me siento muy débil. ¿Pero por qué? ¿Dónde me encuentro?
Lo último que recuerdo es que estaba luchando contra Sakura y Ryuji, y de repente todo se puso blanco… ¿Cómo terminé aquí?

Knight Mask oye el ruido de una batalla. Corre desesperadamente y se topa con un grupo de Caballeros que rodean a una pequeña niña, aparentemente indefensa.

—¿Eres la niña a la que conocen con el sobrenombre de “La Bruja Carmesí”?

—¿Y si lo soy, qué con eso?

—Se te busca por alta traición contra el Imperio Obsidiana. Además, se te acusa de otros crímenes: Robar los almacenes de alimentos, asaltar la prisión de la Ciudad Imperial, atacar a la autoridad, robar las arcas del Estado y lanzar ofensas contra el Emperador.

—El dinero que cobran con sus altos impuestos pertenece al pueblo que exprimen. Los alimentos que robo son para alimentar a los pobres, y los prisioneros que liberé eran opositores al régimen.

—Ahora entiendo… ella se opone a la tiranía. Es de los buenos.

—Ya hemos tenido esta conversación antes, Crimson.

—Razor… eres tú.

Ante la pequeña bruja aparece un hombre de entre los caballero que le dan espacio para que pase un camino: Es de aspecto maduro de cabello canoso, portando una armadura negra y roja.

—Te has vuelto insolente desde que te rebelaste contra el Imperio. Ya no me llamas Maestro. Te recomiendo que te rindas y te entregues pacíficamente. No puedes ganar.

—Y lo dices tú, traidor, que se rindió sin dar pelea y vendió su alma al Emperador.

—No quiero lastimarte, Crimson. Pero si no te rindes, no me dejas alternativa.

—No te tengo miedo, cobarde. ¡Prepárate para pelear… a duelo!

Dice la bruja mientras prepara el bastón adornado con una joya roja que empuña como arma.

—No tienes que repetirlo dos veces. ¡Prepárate a pelear!

Razor desenfunda su espada y ambos adoptan posición de combate, iniciando el duelo.

—Los dos se ven fuertes… pero me pregunto quién ganará la pelea.

Se pregunta Knight Mask que presencia la pelea. Los Caballeros al servicio de Razor le dan espacio a los dos para que den inicio al duelo. El combate comienza. Razor lanza un ataque directo con su espada, que Crimson logra bloquear usando su bastón, el cual emite un destello rojo emanado de la joya y que lo cubre de energía.

—Veo que planeas usar el Ion de tu cuerpo para llenar de poder tu bastón y usarlo como escudo. No obstante, te advierto que no te servirá limitarte a defenderte. No me contendré.

Crimson extiende su pierna derecha e intenta patear el abdomen de Razor, pero el espadachín evade el ataque sin dificultad. Razor contraataca con un segundo espadazo que la Bruja Carmesí apenas logra bloquear.

—¿Lo ves, Crimson? Necesitas más entrenamiento. Deja ese idealismo y regresa conmigo. Te entrenaré de nuevo.

—Créeme, maestro, no me rebelé por idealismo. Me rebelé porque es más fácil ganar dinero robándolo que ganándolo con el sudor de mi frente. ¡Red Palm!

La bruja extiende su mano y libera una ráfaga de energía roja que obliga a Razor a retroceder.

—¿Qué hizo esa chica? —se pregunta Knight Mask, asombrado.

—Eres hábil usando hechizos, Crimson. Te felicito. Veo que has entrenado tu Ion.

—Y tú no te quedas atrás, anciano. Has entrenado bien y no has perdido tu temple.

—Recuerda lo que te enseñé: lo importante es la experiencia y el dominio de tu poder. La juventud y la vejez son elementos secundarios. Además, no me ganarás con esta técnica: Espada Llameante.

—¡Rayos!… es la técnica que mejor empleas y que tanto te gusta usar.

—¡Jajajajaja! No te lo esperabas, ¿verdad? gracias al anión puedo controlar el Ion de mi cuerpo y canalizarlo a través de mi espada. Como la carga eléctrica es negativa, el fuego adopta ese color.

—Oscuro… como tu corazón.

—No tienes derecho a juzgarme. Mi especialidad no define si soy bueno o malo. Es el poder que desarrollé para mantener el orden en el Imperio.

—Y tú tampoco tienes derecho a juzgarme, Razor. Yo también tengo un ideal que no me define como buena o mala. Solo sé que el camino que sigo es el correcto. Y aunque no lo creas, ya había previsto tu técnica… Y sé cómo vencerla.

—¿Qué le estás haciendo a mi fuego? ¿Cómo lo extinguiste?

—Sencillo: le quité el oxígeno. O mejor dicho, lo condensé.

—¿Cómo?

—¿No notaste algo extraño en el ambiente?

—¿Extraño?… Espera… ¿la imagen está distorsionada? No me digas que…

—Así es. Con mi poder catión creé un escudo de Ion hecho de helio, debilitando el oxígeno que tu fuego necesita para existir.

—Pero el helio no es respirable a largo plazo. Moriríamos asfixiados.

—No exactamente. Mezclé oxígeno con helio, creando heliox, un gas respirable usado en tratamientos médicos. Solo le quité fuerza al oxígeno para que no pueda alimentar tu fuego. Y como controlo el helio, puedo redirigirlo… dejándote sin aire. Estás a mi merced.




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