En el capítulo anterior, en el planeta Atom, el Campamento de los Renegados fue brutalmente atacado por Razor y Widowmaker, dejando a todos desconcertados, especialmente a Knight Mask, quien no podía creer que su antigua amiga ahora luchara como su enemiga.
El ataque inesperado
—¿Qué dices, Hidrón? —exclamó Sobrevoltaje—. ¡Atacamos ahora!
—No tenemos otra opción —respondió Hidrón con gravedad.
Ambos se lanzaron al ataque, pero Widowmaker apareció de la nada. Con movimientos suaves, rápidos y precisos, los derribó antes de que pudieran reaccionar. Golpes certeros, sin odio aparente, pero letales. En segundos, los dos yacían inconscientes.
Knight Mask dio un paso al frente, incrédulo.
—¿Sakura…? ¿Eres tú? ¿De verdad eres tú?
Widowmaker lo miró sin emoción alguna.
—Knight Mask… he venido a matarte.
Se abalanzó sobre él, pero Maverick intervino, propinándole una poderosa patada que la lanzó al otro extremo de la carpa.
—¡¿Qué hiciste?! —gritó Knight Mask—. ¡Es Sakura, es nuestra amiga!
—Para ser mucho mayor que yo, eres demasiado ingenuo —respondió Maverick con frialdad.
—¿A qué te refieres?
—Luego te lo explicaremos —intervino Belladona—. Confía en nosotros.
Widowmaker se levantó lentamente. Su mirada era vacía, decidida.
—En nombre del Emperador Obsidiana… morirán.
Dos batallas, un mismo infierno
Mientras tanto, al otro lado del campamento, la Bruja Carmesí se enfrentaba a Razor.
—Nos volvemos a ver, traidor.
—¿Traidor? —sonrió Razor—. En el pasado fui tu maestro. Y así ¿me pagas?
—Hasta que masacraste esa aldea y destruiste todo lo que creía.
—No tiene sentido convencerte. Peleemos.
Las espadas chocaron con violencia, liberando chispas que prendieron fuego a la carpa. El combate era feroz, cargado de rencor.
La lucha contra Widowmaker
Knight Mask, Maverick y Belladona combatían contra Widowmaker.
—¡Vamos, recuerda! ¡Somos tus amigos! —suplicó Knight Mask.
—No sirve —dijo Maverick—. No nos recuerda. Es nuestra enemiga.
—¿Qué te pasa, Maverick? —susurró Belladona—. Nunca te vi actuar así.
De pronto, Widowmaker se llevó la cabeza entre gritos de dolor y cayó al suelo.
—¡Sakura! —gritó Knight Mask.
—¡No te acerques! —ordenó Maverick.
—¿Por qué?
—Porque ya no es nuestra amiga… y tampoco es mi…
—¡Maverick!
Widowmaker se levantó de golpe. En un instante, atacó sin piedad: lanzó a Maverick fuera de la carpa, dejó inconsciente a Belladona y atrapó el cuello de Knight Mask.
—¡Me estás asfixiando!
—Eres mi enemigo. Debo derrotarte… o él morirá.
—¿De quién hablas? —jadeó Knight Mask—. Si vas a matarme, hazlo… pero antes debo decirte algo que nunca dije: te amo.
Algo se quebró dentro de ella. Un aura celeste comenzó a emanar de su cuerpo.
—Knight Mask… ¿eres tú?
—Él es tu enemigo. Elimínalo ahora —susurró una voz en su mente.
La agresividad regresó.
El giro inesperado
—¡Espada Infernal! —rugió Razor.
—¿Olvidaste que mi espada extingue el oxígeno? —respondió la Bruja Carmesí—. Espera… ¿qué está pasando?
—Este fuego es distinto. No necesita oxígeno —rió Razor—. Es azul, ¿lo notas?
—¿Cómo…?
—Creé una sustancia llamada N-Heptano. Consume el oxígeno. Estás indefensa.
—Maldita sea…
De pronto, un fuerte olor a lejía inundó la carpa. Razor y Widowmaker entraron en trance.
—¡No soporto este olor! —tosió Maverick.
—Me arden los ojos —dijo Belladona.
—Perdón por la interrupción —dijo Curandero, apareciendo—, pero era necesario.
—¿Cómo lo hiciste? —preguntó la Bruja Carmesí.
—Mi poder Ion me permite alterar la composición de los elementos. Produje cloro puro, deprimí su sistema nervioso y los obligué a retirarse. Váyanse. Cuando despierten, estaremos lejos.
Revelaciones en el camino
El campamento fue desmantelado. Los Renegados se dispersaron. El grupo marchó hacia el Templo Prohibido.
—¿Por qué ahora todos parecen enemigos? —preguntó Knight Mask.
—No es tan simple —respondió Belladona.
—Ella nos traicionó —dijo Maverick—. Es una asesina.