Portadores Del Poder Ion Volumen I: Los Renegados

Brillo Ardiente – Primera Parte

En el capítulo anterior, la lucha continúa dentro de la Fortaleza Misteriosa. Afuera, los Renegados resisten con todo lo que tienen el asedio de las fuerzas lideradas por Baal, el demonio de aspecto caprino y humanoide, principal sirviente de Devon. Esta vez no están solos: un grupo de misteriosos guerreros enmascarados combate junto a ellos, sin revelar aún sus verdaderas intenciones.

Dentro de la fortaleza, Knight Mask y Belladona han logrado derrotar a Dragon Horse y Alice Owl. Sin embargo, Maverick se encuentra al borde del colapso. No solo lucha contra Jack el Loco, sino contra una verdad que amenaza con destruirlo: la posibilidad de que no sea humano, sino una creación artificial, con recuerdos implantados.

El coliseo – La duda

Jack el Loco:
—Es hora de cortar cabezas.

Maverick:
—¡Aaaaaaah!

Jack esquiva con facilidad y hiere nuevamente a Maverick, quien cae de rodillas, respirando con dificultad.

Jack el Loco:
—Estás lento… Parece que mi historia te afectó más de lo que admites.

Maverick:
—¡No! Mientes… todo lo que dices es mentira.

Jack el Loco:
—Créeme o no, me da igual. El hecho es que no tienes pruebas de que seas humano. En cambio, yo estoy disfrutando cada segundo de esto… y pronto te cercenaré para alimentar a los perros.
—Por cierto… ¿Knight Mask te habló de mí? ¿Jamás te contó quién fue mi última víctima antes de que me atraparan?

Maverick intenta incorporarse, pero la herida lo paraliza. Su cuerpo responde… su mente no.

Desde lo alto de uno de los muros de la fortaleza, una sombra misteriosa observa el campo de batalla en silencio.

El gran salón – El trato

Knight Mask:
—Bien, Dragon Horse. Te derroté limpiamente. Ahora habla.
—Quiero saber todo sobre este laboratorio y su conexión con el Proyecto Génesis.

Dragon Horse:
—Jajajaja… eres impaciente. No me agrada hablar, pero un trato es un trato.
—Sígueme. Mantente a mi lado. Este lugar está plagado de trampas.

Knight Mask:
—De acuerdo.

Mientras avanzan por los corredores del laboratorio, la misma sombra los sigue sin ser detectada.

El pasado de Jack

Jack el Loco:
—Corrían los años setenta. La costa oeste de Estados Unidos estaba aterrorizada. Mujeres aparecían mutiladas, irreconocibles.
—“Jack el Carnicero”, decían. Movía los cuerpos para confundir a la policía. El pánico fue tal que el gobierno intervino.

Maverick levanta la mirada, forzándose a escuchar.

Jack el Loco:
—Enviaron a dos agentes. Creían que serían suficientes.
—Eran esposos… Eric y Christine.

Maverick:
—¿Dijiste… Christine?

La desaparición

Belladona avanza por un corredor oscuro.

Belladona:
—Debo encontrar a los otros…

De pronto, una mano la sujeta desde las sombras.

Voz desconocida:
—Lo siento, amiga… pero vamos a dar un paseo.

El grito de Belladona resuena por la fortaleza.

Las trampas

Knight Mask y Dragon Horse avanzan, esquivando cuchillas, campos eléctricos y suelos falsos.

Dragon Horse:
—Para ser tan famoso, eres sorprendentemente callado.

Knight Mask se detiene, irritado, y desenfunda su pistola.

Knight Mask:
—Camina… y cállate.

Dragon Horse:
—Sabes que esa arma no puede dañarme.

Knight Mask:
—Tal vez… pero puedo intentarlo.

Dragon Horse:
—Entendido.

Tras un silencio incómodo:

Knight Mask:
—¿Por qué construyeron este lugar? ¿Por qué en esta Tierra?

Dragon Horse:
—Querían probar algo.

Knight Mask:
—¿Qué cosa?

Dragon Horse:
—Si la humanidad merecía una segunda oportunidad.

La aparición

Un ruido metálico resuena. La sombra emerge.

Knight Mask:
—¿Es aliado tuyo?

Dragon Horse:
—Jamás la había visto.

Sombra:
—Vengo en nombre del encargado del laboratorio.
—Síganme. Yo los guiaré.

Knight Mask:
—¿Y cómo sé que no es una trampa?

La sombra señala. Explosiones sacuden el corredor, destruyéndolo por completo.




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