Portadores Del Poder Ion Volumen I: Los Renegados

UN FARO EN EL OCÉANO DEL TIEMPO

—¿Dónde estoy…? —murmuró Knight Mask mientras recuperaba la conciencia—. ¿Cómo llegué aquí…?

Al alzar la vista, el escenario le resultó imposible de ignorar.

—No puede ser… ¿la Ópera…?

—La Ópera de París —respondió una voz conocida.

Knight Mask se giró con rapidez.

—¿Cómo llegamos aquí? ¿Acaso regresamos a la Tierra?

Dark Mask avanzó entre las sombras del escenario vacío.

—No exactamente. Estás contemplando otra dimensión. Una recreación realista, construida a partir de tus deseos más profundos. Un “universo de bolsillo”, si entiendes algo de física teórica.

Knight Mask frunció el ceño.

—Entonces no podré salir de aquí hasta derrotarte.

Dark Mask sonrió.

—Veo que aún tienes buen juicio. Bien… es hora de jugar.

Una luz intensa cubrió la ópera, borrándolo todo.

Cuando la blancura se disipó, Sakura yacía inconsciente sobre el suelo de madera de un dojo.

—Mi cabeza… —susurró al incorporarse con dificultad—. ¿Cómo terminé aquí…?

El lugar le resultaba inquietantemente familiar.

—La torre de Tokio… recuerdo estar allí y luego…

—Así es, querida.

Sakura levantó la mirada.

—Fuimos enviadas a otra dimensión gracias al poder de Jack el Loco —continuó Alice Owl—. Y esta será tu tumba.

—Eso lo veremos —respondió Sakura, poniéndose en guardia.

Alice se lanzó al ataque. Sakura bloqueó y contraatacó con rapidez, obligándola a retroceder. Durante unos instantes, el combate fue parejo, pero el desgaste comenzó a hacerse notar. El Corazón Oscuro había drenado gran parte de su energía y su cuerpo lo resentía. Un descuido bastó para que Alice tomara la ventaja y Sakura cayera al suelo, sin fuerzas para continuar.

El dojo volvió a cubrirse de luz.

El escenario cambió.

Las Pirámides de Giza se alzaban bajo un cielo imposible. Frente a ellas, Knight Sword encaraba a Dark Star.

—No sé cuáles sean las intenciones de tu aliado al recrear este lugar —dijo Knight Sword—, pero no lo permitirá.

—No es mi amo —respondió Dark Star—. Solo colaboro con él. Me prometió poder… divinidad.

—Entonces descubrirás el precio de esa promesa.

Dark Star atacó con una espada de energía oscura. Knight Sword respondió con su cimitarra, cargada de energía mística. El choque de ambas fuerzas provocó una resonancia violenta. El espacio se distorsionó y el escenario se deshizo ante ellos.

De pronto, combatían sobre un océano oscuro, frente a una península donde se erguía un enorme faro blanco y negro.

Dentro del faro, un anciano observaba múltiples pantallas, siguiendo cada combate.

—Así que esta es la frecuencia… —murmuró—. La clave para atravesar dimensiones…

En otro punto del multiverso, Maverick se encontraba frente a Jack el Loco.

—¿Esto es el futuro…?

—Una recreación del futuro del que provienes —respondió Jack—. Pensé que sería apropiado conmemorar la victoria de mi dios.

—Entonces acabaré contigo aquí mismo —replicó Maverick.

Las armas chocaron. Y, como antes, la resonancia volvió a manifestarse.

El faro reaccionó.

Su luz se intensificó, emitiendo un sonido profundo, casi como un lamento. Una onda invisible atravesó las dimensiones.

En el océano, Dark Star perdió el control y cayó al vacío.

Knight Sword, herido, apenas logró mantenerse en pie.

—¿Qué… fue eso…?

—No temas —dijo una voz—. Ya no volverá a dañarte.

Knight Sword miró al anciano que se aproximaba.

—Ven. Te ayudaré.

En la Ópera de París, Dark Mask había superado claramente a Knight Mask.

—Esto apenas comienza —sentenció.

Knight Mask intentó levantarse, pero su cuerpo no respondió.

—Parece que el tiempo no ha sido amable contigo —se burló Dark Mask—.

—Lo que debo soportar por las nuevas generaciones… —respondió Knight Mask con esfuerzo.

Dark Mask cargó contra él… pero la onda resonante atravesó el teatro.

Knight Mask desapareció.

—¿Qué…? —gruñó Dark Mask—. ¿A dónde fuiste?

En el dojo, Sakura volvió en sí justo a tiempo para reaccionar. Con un último esfuerzo, logró derribar a Alice Owl.

—No será hoy —dijo con firmeza.

La onda dimensional la envolvió.

El faro emergió ante ella.

—¿Dónde estoy…?

—Me encantaría saber lo mismo —respondió Knight Mask, recostado cerca.

—¡Knight Mask! ¿Qué te ocurrió?

—Nada fuera de lo normal… veo que tú tampoco saliste ilesa.

Ambos intercambiaron miradas. Una puerta se abrió al fondo del corredor, dejando escapar una luz cálida.

—Vamos —dijo Sakura.

Entraron a una sala llena de monitores. En ellos se veían los combates aún en curso.

—¿Qué es este lugar? —preguntó Knight Mask.

—El Faro —respondió una voz conocida.

Knight Sword apareció, apoyado en el bastón de un anciano.

—Una torre que conecta dimensiones. Su luz permite escapar de universos de bolsillo mediante resonancia.

—¿Estás bien? —preguntó Sakura.

—Gracias a él —respondió Knight Sword.

El anciano dio un paso al frente.

—Permítanme presentarme. Mi nombre es Richard Pryor. Ex agente de Blindaje… y actual guardián del Faro en el Océano del Tiempo.

El faro continuaba brillando, iluminando caminos invisibles entre mundos.

Esta historia continuará.

No se pierdan la continuación del Volumen II:
Portadores del Poder Ion – Un Faro en el Océano del Tiempo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.