Porters Original

Capítulo 1 Existencia Incomprensible

Una vez más, me desperté tirado en el piso, rodeado de basura, más que jodido, esto realmente me hace cuestionar algo, ¿Eh tocado fondo?

—Qué más da. —Tras mi epifanía decidí levantarme a saciar mi sed.

Una gran cantidad de basura me hacía estorbo para llegar a la cocina.

—Debería darle más mantenimiento a este lugar. —En realidad no tenía muchas ganas.

En ese momento, alguien tocó el timbre de mi apartamento.

—Espero que no sea sobre trabajo. —Me aproximé rápidamente a la puerta.

Un sobre se deslizó por el hueco que había entre el suelo y la puerta.

—Bien, no sé quién me está jugando una broma. —Al abrir la puerta me recibió alguien inesperado. Es mujer bastante influyente quien me visitó, trabajé con ella alguna vez, pero ¿por qué vino acá?

—Joder, ¿qué es esto? —Agité el sobre de papeles a pocos centímetros de sus ojos; aquella mujer poco se inmutó.

—Has lo qué quieras con ésto, sólo no mires atrás. —Sabía que era bastante callada, pero no pensé que fuese tan fría.

—Esper... —La mujer delante de mí se alejó sin decir una palabra más, mi mano se estiró para tomarla, pero fallé al detenerla.

Supongo que no podrían verla aquí, pero aún me pregunto qué es esto.

Tras darle una ojeada, mi repentina confusión se convirtió en una sensación de acidez, solo sentía como si mi estómago se revolviera, como si quisiese escupir bilis sobre esos papeles, esto no debe de ser cierto, ¿verdad?

Un 1 de marzo del año 2046, la música resonó en un salón de una pequeña ciudad, el cumpleaños de Laón se celebraba este día. Mirando su reflejo trajeado, él prefería llevar algo informal, quizás quince años se sentía tan poco, él sentía que era una fiesta bastante redundante.

Mientras su padre ayudaba con la decoración, Laón soltó un comentario.

​—Has hecho demasiado últimamente por mí, papá. —Laón tenía una mirada algo apenada.

—A mí me parece lo justo, te has esforzado mucho últimamente. —El padre de Laón se mostraba energico, esperando una reaccion positiva.

—Esto me hace sentir mal. —Laón desvió la mirada hacia otro lado; en el suelo hacía círculos con su pie.

—Sé que odias este tipo de cosas, pero... —Una sonrisa melancólica formó el padre de Laón mientras se aclaraba la garganta—. Déjame compensarte por estos años que me has ayudado a que esto no fuese tan pesado.

—Pero en fin, Laón, cámbiate para recibir a los invitados. —Rápidamente, el padre de Laón recuperó la compostura.

—Está bien, papá, aunque me tardaré algo. —Laón mostró una sonrisa algo tonta a su padre.

—No te preocupes, Laón, tenemos bastante tiempo aún. —Una pequeña risa se le escapó.

Finalmente, inició la fiesta del joven Laón en el instante que sus amigos cruzaban la puerta.

​—¡Laón! Feliz cumpleaños. —Lessie fue la primera en pasar la entrada con un regalo—. Me alegro de que me hayas invitado a tu fiesta.

—No es nada, además tú sabías que eras de las primeras que invitaría. —Laón lanzó una mirada de complicidad.

—No... cómo crees; bueno, déjame darte tu abrazo al menos. —Rápidamente Lessie le dio un pequeño abrazo a Laón, esta formaba una sonrisa temblorosa al momento.

En ese momento llegaron sus otros 3 amigos: Zihael, Drawoh y Yiren.

—¡Feliz cumpleaños, Laón! —Los 3 dieron sus felicitaciones y un abrazo al joven Laón.

​Todo el grupo se había reunido para celebrar el cumpleaños de Laón.
Antes de partir el pastel, una pequeña reunión se formó en la parte exterior de su casa.

​—¿No les parece el cielo tan lindo? —proclamó el joven Laón.

—La verdad es que lo es —decía Lessie; a lo lejos se podían observar las estrellas.

—A pesar de que sea una ciudad, el cielo se ha limpiado tanto que parece como si estuviéramos en una zona rural. —Zihael mencionó acomodándose los lentes.

—Como siempre, Zihael quiere destacar ante los demás. —Echó una pequeña risa Drawoh.

—¡OYE! No es que quiera destacar, es solo que cuando la guerra aun estaba, levantar la vista era tan deprimente. —Zihael se cruzó de brazos de forma defensiva tras lanzarle una mirada algo desanimada a Drawoh.

—Bueno, no le quito la razón a Zihael, la ciudad se ha despejado después de todo. —Las palabras de Laón salieron, apreciando los astros sin apartar la mirada.

—Y lo más hermoso es ese cometa que va pasando por ahí. —Yiren se percató de una pequeña luz que atravesaba el cielo estrellado.

​—Vaya que es algo hermoso. —Para Laón aquella luz lo mantenía hipnotizado.

—Aunque no recuerdo que alguien haya hablado sobre cometas. —Aquel comentario de Zihael alertó algo a Laón.

—Vamos otra vez, Zihael. —Drawoh hizo círculos con los ojos dando una sonrisa irónica a Zihael.

—Pero... creo que esta vez Zihael tiene razón. —El grupo desvió la mirada ante el comentario de Laón—. Ese cometa no debería ser tan brillante, ¿o sí?

​Aquel cometa se hacía cada vez más brillante, como si se sintiera cada vez más cercano.

El repentino choque fue repentino; la luz cegó en seco al grupo, seguido de un fuerte estruendo, y el movimiento tan violento del suelo solo fueron los primeros efectos. Alarmas de guerra polvorientas se activaron. Laón fue el primero en ser jalado por su padre; Lessie, quien estaba a su lado, lo tomó por el antebrazo, y los demás los siguieron con miradas de terror. El padre de Laón los escoltaba entre la gente histérica, entre empujones; el ambiente se sentía tan seco y caótico, la ansiedad de los vecinos podía respirarse. Finalmente, un rapido empuje coloco a todos a salvo; de forma frenética el padre de Laón cerró la gran puerta. Un silencio profundo fue lo que siguió; la preocupación no cesó, se intensificó, aquella puerta era lo único que los protegía del terror de afuera.

Fin del Capítulo 1: Existencia Incomprensible




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.