La gente aún refugiada, las fuerzas militares buscando respuestas, Laón y sus amigos temiendo por su seguridad.
Cuando aquel cometa se estrelló, los padres de Laón refugiaron rápidamente a todos los presentes en un búnker propio, un lujo para esta época.
—Me da miedo lo que pueda pasar —Lessie decía al borde del llanto.
—Tranquila, Lessie, todo va a pasar —Laón intentaba ponerse optimista.
—Se los dije, los cometas no vuelan por aquí —Zihael decía mientras le temblaban las manos.
—¡¡Cállate, bobo!! No es momento para esto —decía Drawoh con una voz temblorosa.
—Como siempre aquellos dos peleándose en momentos que no lo ameritan —mencionó Yiren.
—Bueno, aunque esperemos que no haya sido nada grave lo que pasó afuera —decía Laón, que en ese momento era el más tranquilo—. Aunque a decir verdad, hay algo en el aire que cambió.
—¿Tú también notaste eso? —preguntó Zihael mientras se rascaba la cabeza.
—Sí, y se lo dije a los adultos, pero dijeron que no había cambiado nada y que no me preocupara por es...
En un momento, un golpe en la puerta del búnker resonó interrumpiendo la conversación.
—Tranquilos, chicos, vere quien es —decía un adulto mientras se dirigía a la puerta del búnker.
—Lessie, es hora de irse a casa —un adulto dijo rápidamente a través de la puerta.
—¿Papá? —Lessie estaba un poco desconcertada, ya que hace poco su padre había llamado para saber si su hija estaba bien.
—Lessie, es hora de irse a casa —repitió nuevamente el "padre de Lessie".
—Señor Germán, dijo que no vendría hasta el amanecer, ¿pasó algo?
—No, simplemente necesito que Lessie regrese a casa —se notaba cada vez más nerviosismo en su voz.
Una sombra se pudo observar en las afueras del búnker; perfectamente coincidiría con la del padre de Lessie, pero entonces...
—Papá, ¿ya alimentaste a Botas? —preguntó Lessie.
—Sí, hija, ya alimenté a Botas...
Un silencio inundó la habitación.
—Él no es papá, mi mascota se llama Franklin —Lessie, sabiendo que aquella sombra no era su padre, se escondió bajo una banca del refugio.
—Señor, no sé quién sea usted, pero no le voy a abrir...
Los golpes se hicieron cada vez más fuertes, casi como si eso quisiera tumbar la puerta del refugio. Todos entraron en pánico y empezaron a esconderse bajo las mesas del refugio.
—Calmados, chicos, este refugio está blindado, no creo que pueda traspa... —Un estruendo acompañado de una puerta volando por los aires.
—¿Qué está pasan...? —dijo Laón mientras sentía que su cuerpo se debilitaba y caía al suelo.
—¡¡LAÓN!! —gritó Lessie mientras veía que su amigo caía inconsciente al suelo.
—El aire ahora está más pesado —mencionaba Zihael mientras también perdía el conocimiento.
—Se siente como si no pudiera respirar —Drawoh también se tambaleaba.
Finalmente, todos quedaron inconscientes, pero Laón fue el único que empezó a soñar con "algo".
Fin del Capítulo 2: El inicio del fin