2 de marzo del año 2046
—¡¡¿MI PADRE DÓNDE ESTÁ?!! —gritó Laón antes de ponerse a sollozar.
—No lo sabemos, Laón; cuando nosotros despertamos, lo único que quedaba eran escombros —dijo Drawoh con impotencia.
—Pues debemos buscarlo rápido —dijo Laón levantándose para ir a buscarlo.
—Pero no sabemos dónde podría estar, además allá afuera es un caos; no podemos tomarlo a la ligera —dijo Zihael ante la repentina propuesta de Laón.
—Pero podemos... tenemos la ayuda de... —antes de mencionar a Noal, Laón se puso a analizar y prefirió no decir nada.
—¿Ayuda de quién, Laón? —dijo Lessie algo extrañada.
—De nadie... es que aún no me recupero de todo —dijo Laón algo nervioso.
—¿No que ya estabas como nuevo? —Drawoh dijo arqueando una ceja.
—Mi recuperación solo fue momentánea —corrigió Laón para no levantar más sospechas.
—Bueno, entonces, retomando lo que dijiste, aún no sabemos cómo podemos actuar ante esta situación —cambió de tema Zihael.
—Podríamos salir, pero hay que llevar provisiones —dijo Drawoh.
—Concuerdo contigo, y además podríamos llevar alguna arma —añadió Zihael.
—Chicos, aun así no podemos quedarnos mucho tiempo acá; aquel hombre logró fracturar el edificio —interrumpió Lessie.
Finalmente, el grupo hizo rápidamente un kit de supervivencia antes de aventurarse al exterior.
—Zihael, tú que eres el cerebrito, ¿sí recuerdas cómo moverse por la ciudad? —dijo de forma burlona Drawoh.
—Claro que lo sé, siempre observaba cuando salía con mis padres —dijo Zihael de forma orgullosa.
Al final, el grupo salió a la superficie, donde les esperaba el inicio de su largo viaje.
Lo primero que pudieron observar fueron las cenizas, calles vacías, perros callejeros más agresivos de lo normal, edificios colapsados y observaron por primera vez el desastre de aquel cometa: una enorme aurora de oscuridad rodeaba la zona del cráter (que no se podía ver porque estaba bastante lejos). Aquella aurora desprendía un aura tan pesada que las aves caían al instante.
—Pero por Dios, esto es horrible —dijo Laón horrorizado por la escena.
—Concuerdo contigo, y además esa aurora se siente muy pesada —añadió Drawoh.
—Laón, ¿dónde deberíamos de buscar a tu padre? —preguntó Lessie algo nerviosa por la escena.
Antes de que Laón pudiera hablar, una voz resonó en su cabeza:
♤ Busca en la biblioteca central ♤
◇ ¿Eres tú, Noal? ◇
♤ Vaya, pensé que te sorprenderías o te asustarías ♤
◇ A este punto nada me sorprende, además tú dijiste que me ayudarías, así que intento confiar en ti ◇
♤ Está bien; bueno, busca en la biblioteca, ahí te explicaré lo que debes hacer ♤
◇ Está bien ◇
—¿Laón? —preguntó Lessie sacando del trance a Laón.
—¿Eh? Perdón, me distraje pensando en dónde deberíamos... pero ya sé dónde deberíamos buscar.
—¿Ah sí? ¿En dónde? Suelta la sopa —dijo Zihael.
—Busquemos en la biblioteca.
—¡¡¿En la biblioteca?!! —dijo Zihael incrédulo.
Fin del Capítulo 4: El exterior