Aiden.
Mi hermana observa cómo le cubro los ojos a Roma, mi hermana frunce el ceño pero no dice nada.
— ¿Quieres subir? —le pregunto al ver como ella observa una moto.
—No, jamás he andado en una y me da algo de miedo.
—Te aseguro que soy buen conductor además los miedos solo desaparecen cuando uno decide enfrentarlos. —ella me mira dudando. — Te apuesto a que conduzco mejor que tú. —la ánimo.
—No intentes retarme, no entraré en tu juego. —ella me sonríe.
—Como quieras.
Veo a Mara la dueña de la moto que se acerca.
— ¿Quieres correr? —me pregunta.
Veo de reojo a mi hermana cruzar los brazos y bufar.
— Si, luego.
—Pero contigo no correrá. —habla mi hermana acercándose a ella.
— Ya era raro que no te habías entrometido tu querida Oriana. —habla fastidiada Mara. — ¿Por qué mejor no vas a buscar a Tim que está por aquí?
Ella frunce el ceño y pone sus manos en su cintura.
—Mejor ve a buscarlo tú, si tanto quieres competir con un chico.
La chica pasa por su lado parándose frente a mí para luego tomar mi brazo muy suavemente.
— Vamos solo será una carrera corta. —insiste.
—Lo siento pero no creo que eso vaya a suceder. —sonríe falsamente apartando la mano de ella de mi brazo. —Mi hermano no competirá contigo ni en tus sueños. — ¿Roma le quieres decir que se aparte de tú novio? Porque si yo lo hago me dirá que soy una maniática posesiva. —Roma se queda estática sin decir nada. —Lárgate buscona.
La chica la mira con cara de disgusto.
—Eres un idiota. —me dice la chica indignada.
—Lo siento pero la fama de mi hermano ya es conocida así que no se porque crees que podría ser diferente contigo. —mira un segundo a Roma. — aunque a lo mejor algún día llegué a cambiar, no creo que sea contigo.
La chica se da la vuelta y se va enojada a paso apresurado
—No entiendo porque disfrutas tanto jugar con las personas. —me dice mi hermana está vez a mi.
—¿Es que acaso yo dije algo? Eres tú la que por poco y agarras a la chica de los pelos. —Alec ríe ganándose la atención de todos.
—Por que tú no sabes decirle que no a ninguna chica y ya debo estar yo apartandolas por ti. —ella bufa. —Ya deja el tema ¿Si?
Me alejo de ellos dirigiéndome hacia mi auto.
La adrenalina con cada segundo se iba intensificando más y más, todos estábamos para lo mismo, para ganar, para hacer de este día un día de campeones aquí en este pista de salida nadie es amigo de nadie, nadie es familia de nadie todos nos desconocemos totalmente somos como animales salvajes en busca de sangre, por más que está noche no haya mucho público ganar es el deseo de todos.
Cuando estoy por arrancar, la puerta del copiloto es abierta y la veo subir a ella, se pone el cinturón sin decir nada pero de igual forma yo no quito mi vista de ella.
—¿Qué? —dice volteandose hacia mí. —Estaba algo aburrida así que quiero ver qué tan bueno eres conduciendo, así que arranca de una vez. —me sonríe.
Arrancó y me pongo en la línea de meta.
—¿Hace cuánto corres?
—Love tus preguntas me pueden desconcentrar.
—Un buen conductor no se distrae con nada mantiene su concentración igual.
— Él auto me lo regalaron hace unos meses cuando cumplí los 17 y corro desde que comenzaron las vacaciones pero ya eso termina en unos días cuando me toque regresar al Prech.
—¿Al internado? —vuelve a preguntar.
—Si, aunque yo no cumplo con el régimen de internado solo asisto a clases y salgo en cuanto terminan.
—Oh vaya, a ese mismo iré yo aunque yo sí me quedaré allí.
La chica del banderín se posiciona en la línea de salida por lo que dejó de prestarle atención a Love
Una vez que deja caer el banderín al suelo todos salimos de nuestra posición inicial, el recorrido es de seis manzanas, la idea es ir tan rápido para ganar pero también para evitar las cámaras y luces rojos de los semáforos.
—Sujetate. —le digo a Roma a medida que vamos llegando al final de la primera manzana donde tengo la primera curva cerrada.
Ella ríe a carcajadas, se ve que disfruta de esto.
Mira por el espejo hacia atrás y se gira en mi dirección.
—Apúrate que vas tercero y a menos de dos metros viene otro detrás de ti.
Aceleró aún más, y en la curva cuando intentó pasar al segundo, este intentó cerrarme pero reaccionó primero y lo pasó por el otro lado.
—¡¡SÓLO QUEDA UNO!! — grita Love feliz.
En equivalencia con la calle son, seis manzanas y ya vamos pasando tres, si lo paso ahora este acelerara aún más para intentar recuperar su posición pero si se confía no le dará el tiempo para acelerar.
Mantengo mi marcha justo detrás del primero pero sin pasarlo hasta que llegamos a la última vuelta cuando, pongo un cambio más y aceleró al máximo logrando pasarlo mientras él bajaba la velocidad para su curva, sin mirar atrás no me detengo fijo mi vista en la línea de meta.
Justo cuando cruzó la línea de meta frenó ganando la carrera.
Me bajo del auto obteniendo aplausos y gritos levantó los brazos en señal de victoria y Love corre hacia mi para abrazarme.
Al principio no reaccionó, no soy una persona muy fan de los abrazos pero terminó por corresponderle pasando mis brazos a la altura de su cuello y ella por mi torso uniendolos en mi espalda.
—Ganamos. —dice dando pequeños saltitos.
Parece una niña pequeña cuando le dan un nuevo juguete.
—Y tu que no creías en mí. —bromeó con ella.
—Porque aún soy mejor conductora que tú.
Esta vez soy yo quien la abrazo.
—Bien hecho Aiden. —dice Oriana saltando a mi espalda. —Sabía que lo lograrías.
—Hermanito felicidades. —Alec golpea mi hombro.
—Gracias gracias.
—Creo que tú querida love te ha traído suerte. —susurra Alec en mi oído cuando me abraza.
Ori abraza a Alec mientras festeja pero luego termina por alejarse de él cuando ve a su novia acercarse, definitivamente esa chica no le cae para nada bien y tampoco es como que Alana ayude mucho teniendo en cuenta que le corresponde cada una de las miradas de odio que Ori le envía.
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Editado: 30.11.2022