Possesive Love

Capítulo 7.

Oreo.

Veo como Roma se va al auto de mi hermano mientras yo me quedo sola.

—¿Dónde está la otra chica? —dice Alec llegando junto a mí con un vaso.

—Correrá con Aiden.

—Wow eso es. 

—Extraño. —completo su frase. 

—¿Has visto cómo se lleva con ella desde ayer? Parecen perfectos conocidos y tienen un día de conocidos.

—Tal vez fue un flechazo. —responde Alec.

—Mi hermano no es de flechazos y lo sabes. 

—¿Oreo tu alguna vez te has enamorado? 

Esa pregunta me paralizó porque tengo una respuesta pero no soy capaz de darla, ¿Como le digo que llevo dos años enamorada de él en secreto? Que por más que intente decirme que era un simple cariño me di cuenta que no es así, que con cada chica que el habla hace que mis aumentos se salgan de control, por más que quiera evitar pensar en él no puedo hacerlo. 

Jamás creí que él amor doliera tanto cuando uno no puede vivirlo, quema tan profundo que parece que se está en el mismísimo infierno. Verlo pasearse con su novia frente a mí y finguir que no me cae bien ella cuando en realidad mis celos son los que me hacen odiarla porque si ella no estuviera con él simplemente no existiría para mí como el resto del mundo y ya.

—Mmm no. —miento.

Él sonríe.

—Yo si lo he hecho y te puedo asegurar que una persona no necesita tiempo ni nada por el estilo para enamorarse es algo que sucede por sí solo y no puedes comparar esa sensación con ninguna otra. 

«Lo se.»

—Creo que tú hermano por fin se ha enamorado.

—Yo ya te dije que no creo que este enamorado. 

—Como digas. 

Me alejo un poco de Alec pero él toma mi brazo acercándome a él.

—Sabes que no puedes alejarte de mí.

—Vi a alguien conocido y voy a saludarlo.

—Nada de chicos. —me advierte. 

—No puedes darme órdenes Alec. 

—No lo tomes como una orden tómalo como una advertencia porque luego él que tiene que estar salvándote como siempre soy yo. 

Bufo. 

—Te juro que cada día entiendo más como Aiden y tú pueden ser mejores amigos son exactamente iguales. 

Me alejo de él sin rumbo alguno solo necesito algo de aire. 

—ESTAMOS EN LA SEGUNDA VUELTA. —Grita un chico sobre la línea de llegada. 

Me acerco a la línea esperando a ver a mi hermano. 

—Ori —alguien me abraza desde atrás asustandome 

Me doy la vuelta encontrándome con Isis, mi mejor amiga y un chico.

—Isis ¿Cómo estás? —le devuelvo el abrazo.

—Eso tendría que preguntartelo yo, desde ayer en la noche no supe más de ti. 

—Si lo siento es que tuve problemas con mi hermano y me quedé a dormir en casa ya mañana iré por mis cosas a la casa de la playa y terminaré por regresar a casa porque ya casi debemos regresar a clases.

—Lo se, ni me lo recuerdes. — él chico junto a ella prestaba atención a nuestra conversación pero aún seguía siendo un desconocido hasta que Isis se dio cuenta —Lo siento él es Matteo. 

Este se acercó a mí para darme un beso en la mejilla y continuó hablando con ellos durante unos minutos antes de ver cómo Alec se acercaba a nosotros junto a una chica. 

Enterré una de mis uñas en la palma de mi mano para intentar verme tranquila y sin todos esos pensamientos en mi mente.

Me centro en mi amiga la cual se encuentra dando saltitos de alegría porque ya está terminando la carrera yo la imitó cuando veo que quien viene primero es mi hermano. 

Escucho la risa de Alec de fondo pero no quiero verlo con ella así que no me volteo, no pasa mucho cuando él me abraza.

—Ganó. —dice feliz arrastrándome con él al final de la pista. 

Sonrió para devolverle el abrazo pasando mis brazos por debajo de los suyos.

Una vez que mi hermano llega baja junto a Roma.

Más tarde 

Perdí a mis tres acompañantes, camino entre las personas intentando dar con ellos pero solo veo rostros desconocidos me distraigo por un segundo al creer ver a Tim pero no, no es él.

—Hola ¿Tú quién eres? —dice un chico con el que me golpeó mientras empujó a todos en mi paso. 

—Perdona no te conozco estoy buscando a alguien.

—Si quieres te ayudo. 

—No, así estoy bien gracias. —intenté pasar por su lado pero él simplemente no se mueve de mi camino. —¿Me das paso? 

Él sonríe pero no me gusta para nada esa sonrisa. 

—Quítate. —lo empujó pero este toma mis brazos.—¡¡Por una mierda que te quites!!

—Deja el drama solo intento ayudarte. 

—Bueno lo siento, pero no suelo tenerle confianza a los desconocidos. —aclaró.

—¿Padres estrictos?

—Padre y hermano sobreprotector. 

—Vaya si tiene sentido ¿Eres la hermana menor de Aiden no es así? —pregunta mientras le da un trago a su vaso.

—Esa misma soy Oriana. 

—Soy Bruno ahora sí vamos en busca de tu hermano porque no creo que falte mucho para que llegue la policía, hace unos minutos vimos pasar una moto. 

«Mierda otra vez no.»

En este lugar no es muy usual que hagan controles pero muy rara vez lo hacen y pues todos los que seamos menores de edad tenemos prohibido estar por aquí, porque según la ley podría llegar a ser conducta vandálica lo cual es estúpido porque en su mayoría solo miramos y ni participamos pero nosotros no hacemos las leyes así que solo nos toca huir.

—¿Pero por qué no me dijiste eso antes? —Lo tomo de la mano y comienzo a arrastrarlo junto a mí. 

Pasan 10 minutos y nada que los encuentro, pero las sirenas ya llegan a mis oídos así que me echó a correr tomada de la mano con Bruno. 

Entre risas por toda la situación, en un momento cuando doblamos en una esquina chocamos con un policía haciendo que yo caiga de espaldas, me pongo de pie rápidamente pero antes que emprenda la carrerita de nueva, Bruno le da un puñetazo al policía haciéndolo caer y luego en el suelo le da una patada dejándome totalmente congelada. 

—¿Qué mierda haces? DÉJALO. —lo tomó del brazo muy molesta. 




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.