Roma.
Llorar, eso es lo que me queda luego del dolor que mi corazón siente cada vez que escucho una y otra vez las palabras de mi padre en mi cabeza.
Me recuesto en la cama que prepararon para mí en la casa de Aiden.
Es irónico que me haya puesto de nombre Roma, porque mi nombre al revés es lo que jamás él me ha demostrado, jamás he conocido el amor por su parte.
—No quiero que sigas llorando. —Aiden acaricia mi cabello. —No vale la pena que sigas llorando por él cuando él ni siquiera intenta quererte.
—Es mi padre, yo solo quiero que me quiera como cualquier padre, me veo nefasta ¿no es así? Llorando por un padre que jamás me ha querido y lo más cariñoso que ha hecho por mí fue darme de comer cuando era una bebé e internarme en el internado aunque lo hizo para mantenerme alejada de él porque ya ni verme quiere.
Aiden me abraza.
—Si él no te quiere no importa, mis padres pueden hacerlo por él. —murmura.
—No es como que quiera que me importe simplemente es algo incontrolable, toda mi vida he convivido con él, conocí el amor de padre cuando tenía seis años, iba saliendo del colegio y tenía que pasar por un parque para llegar a casa y allí siempre había familias jugando, a la edad de seis años fui consciente que lo de mi padre no era bueno para mí, a los siete comenzó con los maltratos verbales, yo me iba a dormir pensando que yo le había robado a mi padre lo único bueno que llegó a tener en la vida, mi madre.
—Si se que es tu padre y todo eso pero ¿no crees que lo mejor es dejarlo solo? no sólo porque te hace daño sino también para que entienda lo que es estar verdaderamente solo.
Lo pienso durante unos segundos y entiendo su punto.
—Cariño. —Oriana entra a la habitación directo a abrazarme. —Mi papá ya me contó lo que sucedió y lo siento mucho. —murmura ella.
—¿Dónde estabas? —le pregunta Aiden.
—Deberías revisar tus mensajes, estaba auxiliando a Alec.
—Mmm ya. —le responde él para marcharse de la habitación y dejarme sola con su hermana.
—Ya me enteré que tendremos un nuevo cambio en el internado. —comienza contando ella.
—¿Qué cambió? —pregunto.
—A partir del lunes seremos internos como tú, mis padres no creen que sea buena idea dejarte sola allí teniendo en cuenta que ese hombre al ser tu padre no pueden prohibirle ir por ti y mi padre llamo a mi abuelo que es un juez y él le sugirió que estemos allí al menos hasta que cumplas los 18 años y ya puedas decidir por tu cuenta que quieres hacer.
—¿Tus padres aceptaron enviarlos de internos? Tenía entendido que jamás habían pensado en algo así para ustedes.
—Te vieron mal y hay algo que ellos jamás permitirían y es ver a un joven mal por falta de cariño y por la agresión de quién supone que debe protegerte de todo, ellos no te conocen mucho pero el instinto protector no necesita de tiempo para encenderse solo hace falta que ellos conecten con esa persona y no son ciegos ellos notan que nosotros ya te queremos.
La abrazo.
—Nadie se había preocupado por mí así en toda mi vida. —admito. —Cuéntame ¿Qué sucedió con Alec?—le pregunto para cambiar de tema.
—Nada. —suspira. —Él y sus dramas con su novia son cosa de todos los días así que no tengo que contar.
Me tira un almohadón.
—¿A qué se debe eso? —me quejo.
—Eso es por preguntar por quien no debes hacerlo. —suspira. —Me voy a mi habitación debo llamar a Tim y contarle lo que sucedió antes que él me despierte temprano para exigir explicaciones.
—¿Quién es Tim? —me ánimo a preguntar.
—Algo así como mi mejor amigo aunque en momentos de ebriedad una que otra vez a sido algo más.
—Pensé que lo tuyo era con Alec.
—Soy un alma libre, a nadie le pertenezco solo que cuando me siento sola siempre está él para mí, jamás me pide nada y sabe que luego de eso seguimos siendo los amigos de siempre.
—¿Y con Alec?
Veo como sonríe para luego hacer una mueca.
—Estoy trabajando en eso para que sea tema superado, pero él me lo hace un poco difícil también es decir yo tengo muy presente que yo con él jamás llegaría a nada porque es mujeriego porque así como lo ves con una novia tiene a sus amigas íntimas y se que si me acerco mucho a él terminaré igual o peor que sus amigas ocasionales sin contar con que terminaré arruinando no solo mi "amistad con él" sino también la de mi hermano y él.
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Editado: 30.11.2022