Possesive Love

Capítulo 21.

Alec

Se mantiene en silencio, oculta en sus pensamientos hasta que su celular suena e inmediatamente sonríe antes de verlo.

Lo observa se pone de pie, se sacude un poco la falda del uniforme y camina hasta el portón.

—Ya te estabas tardando. —habla a mis espaldas.

—La princesa ya tiene sus dulces. —escucho que Tim responde, no lo veo pero conozco su voz, somos compañeros de clase.

—¿Vendrás por mí más tarde o ya me voy contigo? —ella pregunta. 

—Más tarde paso por ti, mis padres aún están en casa así que aprovecharé a dormir.

—Eres un flojo. —ella se ríe.

Me giro para observar qué hacen, ella apoyada sobre la reja cerrada mientras él está apoyado en el capó de su auto.

«¿Cómo no lo noté antes? Él es ese novio que hasta hace unos segundos creí que era mentira.»

Ella lo saluda con la mano antes de retroceder, él se acerca al portón así que ella regresa a él.

Algo le susurra, ella asiente y deja que él le besé la frente, finalmente el regresa a su auto y se va mientras ella sonríe.

Comienza a caminar de regreso al internado pero cuando pasa por mi lado no me puedo mantener callado.

—Así que él es tu novio. —es lo único que digo.

La veo fruncir el ceño.

—¿Por qué tendría que ser mi novio? Según se las mujeres podemos tener amigos hombres y viceversa como para que supongas que es mi novio. 

—¿Crees que cualquier amigo se atrevería a recorrer media ciudad y conducir hasta aquí un sábado? Ya respondo yo que no y mucho menos dos veces en un día como él lo hará.

Ella suspira.

—Dos cosas primero deja de escuchar conversaciones donde no eres parte y segundo tu eres la prueba de que un amigo si hace otro por otro amigo, estás aquí por mi hermano, adiós a tu absurda teoría.

Ella camina y yo la sigo.

—¿Qué pasó con ese supuesto novio?

—Lo inventé ¿Feliz? Simplemente estabas ebrio y quería que luego ignoraras el hecho de que me besaste.

—Ahhh fue eso. —me rió y apresuró mi paso alcanzandola y la acorraló contra una pared. —No pareció no gustarte el beso, pero si quieres lo repetimos. —murmuró.

Ella me mira totalmente desencajada.

—¿Qué? Espacio personal. —me empuja un poco. —Deberías buscar a otra para jugar porque yo sé todos tus trucos, jamás olvides que soy hermana de Aiden. —me sonríe.

—Creeme que no lo olvido ni por un segundo. —digo mirándola directamente a los ojos.

Ella apoya su mano en mi hombro y se acerca un poco más a mi.

—Espero y pronto llegue la mujer que juegue con tus propios trucos. —susurra. —Porque no puedes jugar con todas con los mismos trucos, no todas tienen la misma capacidad de juego que tú, solo espero que esa chica termine por hacerte entender que no siempre ganas jugando. —me vuelve a empujar. 

—Es increíble que seas tú quien diga eso cuando también te gusta jugar a tener algo y no hacerlo realmente.

—Si, pero yo dejo los límites claros desde un inicio, mis expectativas están muy por encima de alguien que solo quiera un par de besos e incluso un poco más, yo no le daré mi corazón a alguien así, incluso cuando ya alguien lo tiene, no busco que esa persona lo sepa porque conozco perfectamente lo que podría generar el admitirlo frente a esa persona. 

—¿Estás ocultando al amor? Eso es imposible, ya averiguaré quién es y veremos si tan cierto es eso que dices de tus expectativas.

—Suerte. —pasa junto a mí pero está vez no le digo nada simplemente la dejo marcharse.

«¿Quién será el que llegó al corazón de Oreo?»

Es extraño saber que ella quiere a alguien es decir, siempre que logra acercarse a alguien está bien hasta que es consciente de eso y comienza a retroceder es como que tenga miedo de avanzar.




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