Presión alta

II

El problema con decir “no voy a ir” es que a veces tu ego dice:
—Ah, ¿no vas a ir? Perfecto. Pero… ¿y si él te ve con el vestido negro?

Spoiler:
Fui.
Con el vestido negro.
Y tacones.
Y con una cartera que decía: “No vine a ligar, vine a supervisar una pierna rota”… pero llena de labial rojo y perfume de mujer con intenciones ocultas.

Llegué a la casa de Ian con una torta bajo el brazo (comprada, obvio. No cocino ni por accidente).
La mamá me recibió como si fuera la nuera que pidió el cielo.

—¡Señorita Katharina! ¡Tan linda como siempre! ¡Pase, pase!
—Gracias. Vine a saludar a Ian y a… comer gratis.

Y ahí lo vi.

Kael.

Con ropa informal.
Pantalón beige, camisa blanca, mangas dobladas.
Un reloj caro, un vaso de limonada en la mano…
y una cara de “vine obligado, pero si me das conversación, te dejo embarazada con la mirada”.

Mi corazón hizo:

“Katharina, aborta misión, ese hombre huele a caos y orgasmos descontrolados.”

Me acerqué con sonrisa diplomática.
—Doctor.
—Profesora.
—¿Se lleva así con todas sus pacientes o solo con las que gritan mucho?
—Solo con las que usan sarcasmo como mecanismo de defensa.

Me reí. Él también.

Y así comenzó la guerra fría número dos: yo intentando no flirtear, y él no dándose por enterado... o dándose, pero haciéndose el distraído.

Ian apareció corriendo (con yeso y todo, como un guerrero griego).

—¡PROFE!
Se lanzó sobre mí. Me abrazó con tanta fuerza que el vestido se me subió medio muslo.
Yo: esto no es flirteo, es accidente textil
Kael miró. Sí, lo vi. Y no desvió la vista de inmediato.

Eso es falta ética profesional, señor doctor. Pero gracias igual.

Durante el almuerzo:

Estábamos todos sentados.
Yo entre la mamá de Ian y un primo de 7 años que me preguntó si tenía novio.
Kael al frente.
Mirándonos.
Comiendo tranquilo.
Pasándose la lengua por los labios como si el arroz tuviera orgasmos escondidos.

Dios, si me mirás otra vez, juro que me quito el vestido y uso el mantel de vestido de reemplazo.

La mamá de Ian soltó:
—Ay, hacen tan linda pareja. ¿Cómo no están saliendo?
Yo: Chokeo con la limonada
Kael: Ni se inmuta
—Yo no salgo con profesoras.
—Y yo no salgo con doctores con ego inflado.
—Entonces estamos a salvo.

Silencio.

Largo.

Tenso.

Caliente.

Ian se paró y gritó:

—¡YO QUIERO QUE SE BESEN!

Yo también, hijo. Yo también.

Kael me miró. Directo.
Con esa maldita cara de “¿y si lo hiciéramos solo por callar al niño?”

“No, Katharina. No cedas. No caigas. Eres una mujer racional con autocontrol y… ay, no. Está lamiendo la cuchara.”

Me serví más ensalada de papas como si eso fuera a curarme el deseo.
Spoiler: no lo hizo.
Solo me llené de carbohidratos y de pensamientos pecaminosos con tenedor.

La mamá de Ian hablaba sobre astrología.
El primo de Ian me tiró jugo en el vestido.
Ian me dibujó otra vez con Kael… pero esta vez tomados de la mano y con un bebé entre nosotros.
El nivel de exposición emocional era tan alto que estuve a punto de fugarme por la ventana del comedor.

Y cuando el almuerzo terminó, pensaba que ya estaba a salvo.

Ja.
Qué ingenua.

—¿Puedo hablar contigo un momento? —dijo Kael, acercándose mientras todos recogían la mesa.
—¿Quieres un informe detallado sobre cómo me manché el vestido con jugo?
—No.
—¿Sobre cómo casi me atraganto con la risa nerviosa cuando Ian dijo que nos besáramos?
—Tampoco.

Me guiñó el ojo.
¿QUÉ CLASE DE HOMBRE HACE ESO EN PLENA LUZ DEL DÍA Y SALE IMPUNE?

—Ven. Es rápido.

Lo seguí. Hasta el jardín trasero.

Estábamos a solas. El cielo nublado. El aire cálido.
Él a menos de un metro. Yo respirando como si me faltara oxígeno (y me sobrara tensión).

—Quería agradecerte —dijo, cruzándose de brazos—. Por lo que hiciste por Ian. No todos se habrían quedado.
—Fue lo correcto. Aunque todo el mundo ahora cree que soy la madre.
—Te queda bien el papel.
—¿Disculpa?

Se encogió de hombros.
—Digo, eres firme, protectora, un poco mandona…
—¿Un poco?
—Ok. Bastante.
—Gracias por el halago. ¿Algo más?

Kael dio un paso hacia mí.

—Solo quería confirmar algo.
—¿Qué cosa?



#3373 en Novela romántica

En el texto hay: 25 capitulos

Editado: 27.08.2025

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