En el santuario de los hechiceros, tanto Johan como Kross se verían estando a pocos metros de distancia mientras el lago estaba calmado. Sin embargo, el aire soplaba con algo de fuerza, moviendo el largo cabello de Kross al igual que la ropa de Johan, mientras sus hilos tienen movimientos lentos.
Kross: —Entonces dices que este lugar te revela tu fuerza verdadera? Me genera curiosidad—
Johan: —Así que quieres que te lo explique—
Este arremete contra Kross usando sus hilos como si fuera una onda, la cual sería bloqueada por el escudo de Kross, el cual contraataca alargando la cadena de su maza para llegar al rango de Johan, el cual se mueve hacia atrás para esquivar el ataque usando sus hilos para atrapar la maza.
Johan: —Este santuario mide a la gente, los estudia, los conoce mediante el combate; cuando luchas y te mueves, el lago se mueve contigo, intenta seguirte, conectarse contigo—
Kross usa otra de las habilidades de su arma, haciendo grande la cabeza de su arma, ejerciendo una enorme presión sobre los hilos, los cuales se desprenden del arma. Kross, ya estando más cerca de Johan debido a que la cadena se acortó, levanta la maza para arremeter en contra de Johan, queriéndolo aplastar.
Kross: —Lo entiendo, así que de esa manera funciona—
Este le da una pequeña observación al lago, el cual ya se empezaba a mover de manera brusca, formando dos figuras distorsionadas, pero su masa es desviada por un pequeño domo de hilos, el cual había frenado el ataque de Kross.
Johan: —Exactamente, pero debes esforzarte más si quieres que el santuario te revele sus secretos—
El hechicero se lanza hacia él usando sus filos para formar una especie de lanza, la cual va directo hacia Kross, el cual usa su maza, regresándola hacia el mismo Johan. Al percatarse de que la enorme maza se dirige hacia él, Johan desarma la lanza de hilos formando un escudo, el cual bloquea el ataque, pero era empujado por la fuerza del mismo, pero ese era el plan de Johan.
Kross: —Maldición, lo acerqué—
Johan solo había usado los hilos de una mano para formar ese escudo, pero con su otra mano forma la lanza de hilos, atacando con una estocada directa hacia Kross, el cual se cubre con su escudo, recibiendo el impacto, pero Johan pone su pie en la maza para saltar sobre Kross, el cual rápidamente se voltea, pero es atrapado por los hilos de Johan.
Johan: —Muy lento, Elder—
Kross intenta liberarse moviendo su mazo a la normalidad, pero Johan lo lanza hacia uno de los árboles, haciendo que este se rompa por el impacto. Cuando Kross se levanta, se percata de que los hilos venían desde arriba; rápidamente, rodando para esquivar el ataque, transforma su arma en una maza triple, empezando a correr hacia el hechicero.
Kross: —Aún sigo calentando, Johan, así que no te creas tanto—
Johan regresa rápidamente sus hilos, arremetiendo contra el Elder con múltiples ataques repetidos y desde distintas direcciones. Kross había caído en la trampa; Johan lo había rodeado de hilos, no había escapatoria, pero usando su escudo y maza múltiples, como pudo, intentó repeler todos los ataques que venían de todas direcciones. Aunque no podía repelerlos todos, algunos llegaban a dañar su armadura y causarle heridas.
Johan: —Ahora de rodillas, Elder—
Este detenía su ataque, haciendo que Kross caiga de rodillas sangrando, mientras tenía su mirada baja ante Johan, el cual lanza un último ataque con sus hilos, dándole sus últimas heridas en el pecho, ataque que lo lanza hacia el lago, el cual poco a poco empezaría a teñirse de rojo por la sangre que Kross derramaba por sus heridas.
Johan: —Eres fuerte, Kross, pero solo tú decides si descubres tu fuerza. Podrás seguir; si no, morirás aquí como tantos hechiceros han perecido—
Kross sentía cómo se hundía; la sangre empañaba su vista, dejando de ver esa imagen distorsionada del cielo hasta que cerraba los ojos, pero de repente sintió que salió del agua, cayendo en lo que parecía una habitación enorme con pilares por todos lados y un camino principal, pero por lo oscuro no se vería nada.
Kross: —¿Dónde demonios estoy? ¿Acaso ya estoy muerto? Nunca imaginaría que el limbo luce así—
Este empezaría a caminar aún confuso porque ya no tenía heridas en su cuerpo ni los daños en su armadura que Johan le había provocado. Por más que intentara ver, no podía ver más allá de los pilares que tenía cerca en el camino principal, cuando de repente se encienden unas antorchas en cada pilar de la habitación, revelando más del camino principal.
Kross: —¿Qué demonios? Las antorchas se encendieron solas—
A medida que las antorchas se encendieron, revelaron algo que Kross no podía creer; sus ojos no daban crédito a lo que estaba viendo, quedando helado porque a unos metros de él las antorchas de los pilares le revelaron algo que jamás pensó volver a ver, lo cual era la figura de su padre. Kasseder Hed se encontraba de pie en ese camino.
(Imagen representativa de Kasseder)

Kross: —No puedes ser tú…—
Este se mantenía aquí quieto, viendo que su padre estaba ahí, hasta el momento donde este empieza a caminar hacia Kross, sacando su guadaña desde la palma, cosa que sorprende a Kross, el cual, sin procesar mucho lo que estaba pasando, invoca sus armas, alistándose para cualquier combate.
Kross: —Oye, tú quizás no puedas reconocerme o simplemente seas una ilusión o realmente este es el limbo y tú también estás muerto, pero soy tu hijo, Kross—
Las palabras no servían de nada. Kasseder seguía caminando hacia él, no con intenciones amigables, pero Kross realmente no estaba listo para esto; nunca pensó que en realidad vería a su padre. Aunque fuera una ilusión o lo que sea, tenerlo enfrente es algo para lo cual mentalmente le chocaba muy fuertemente. Su cerebro intentaba procesar qué hacer o decir.