Primera luz en la Oscuridad

Capitulo 17

Alex...

___ ¿Quieres conocerme? No eres el primero que lo pide y al final le importa muy poco y desaparece.

La mire algo incrédulo.

___ ¿Que?__ preguntó, cruzándose de brazos con un gesto desafiante.

___ Nada. Es solo que... ¿Tengo cara de traductor? A veces me es imposible descifrarte__ respondí, conteniendo una sonrisa.

Vi que abría los labios para protestar, pero la interrumpi.

___ Pero no es excusa __ la guíe a una banca cercana y me incline para estar a su altura __ Aún así quiero conocerte, entenderte, aunque te cueste creerme te lo voy a demostrar.

___ No te lo dejare tan fácil__alzo esa sonrisa perfecta, solo para mí.

Mis ojos quedaron hipnotizados por esa sonrisa.

___ No lo espero. Me gustan las cosas difíciles y no me rindo hasta conseguirlo.

Sus mejillas se tornaron algo rosadas.

Se ve hermosa... Pero está rosa que tanto quiero. Tiene espinas.

___ ¿Puedo preguntarte algo?

Asentí.

___ ¿De donde eres? No es que salga mucho,pero tú atuendo asento y prácticamente todo tu lo dice__ pregunto con esa mirada curiosa __ Es como si tuvieras un letrero que dice: No soy de aquí gente.__ hizo un movimiento extraño con las manos.

...Y me reí

___ ¿Y ahora te ríes? ¿Que te causa risa? __ preguntó,y me miró con esa cara de querer golpear a alguien (como Katherine cuando pierde la paciencia con Apolo).

Pase una mano por mi cabello despeinandolo ligeramente.

___ No me burlo de ti, Pequeña... Es interesante la forma en la que te expresas, eres como una caja de sorpresas. Y ese letrero... Tienes razón__ admití __ Yo solo vine de visita con mi familia, soy Estadounidense mi madre es Venezolana __ me senté a una distancia prudente.

Puede que... Siento lo mismo que mi padre cuando conocio a mi madre.

___ ¿De verdad? Entonces...

La interrumpi.

___ Nací en Estados Unidos aunque tenga nacionalidad venezolana por mi madre. Una vez al año vinimos a este lugar a hacer una reunión familiar... Entre ambas familias.

Salto un suspiro.

___ Con razón.

La mire.

___ Mmm?

___ Bueno... No te ofendas pero desde que te vi supe que no eras de aquí, quería preguntarte pero no sabía cómo. Y no quería que pensaras que soy una chismosa....

___ Descuida. No me ofendo y tampoco pienso que seas eso, solo porque tengas curiosidad.__ respondí con calma.__ Puedo contarte sobre mi si eso quieres. Pídelo y lo haré, por tí.

Jugo distraídame con un mechón de su cabello.

___ Mmm... No tengo prisa__ se levantó y yo Ise lo mismo __ Ya tengo que irme pero... Sobre lo del sábado, iré pero con una condición.

La escuché atentamente.

___ Veremos Stranger Things. Si de verdad quieres conocerme empecemos por mi serie favorita.

___ Sera como tú desees Pequeña, me intriga saber tus verdaderos gustos. Todo de ti me produce curiosidad.

No necesito que me ames ahora. Solo quiero que me des una oportunidad para ganarme tu corazón.

••###••

La vi alejarse.
"No te lo dejare tan fácil",habia dicho. Y yo, parado como un idiota, solo podía pensar en lo hermosa que se veía su sonrisa cuando no estaba a la defensiva.

Los días hasta el sábado se convirtieron en una misión. No iba a ser una cita cualquiera. Tenía que ser una demostración, una prueba tangible de que mis palabras no eran solo aire. Cada pequeño detalle debía hablar por mí, porqué a veces... Aunque no me gusta ser vulnerable ni mostrar está faceta de mi, por solo ver esa sonrisa haría lo que fuera.

Investigué. Pregunté de forma discreta. Descubrí que amaba los tulipanes morados porque le recordaban a la primavera de un libro que había leído, ¿Cómo lo sé? (Redes sociales). Que sus chocolates favoritos eran los semi-amargos con un toque de frambuesa, un contraste perfecto como ella.

Puse mis habilidades culinarias en prácticas. Mi madre, con esa sonrisa que lo sabe todo, sabiendo que es la primera vez que estoy tan determinado a hacerlo.

___ Es linda, ¿Verdad? __ dijo, pasando un dedo por el borde del bowl para probar la crema.

___ La primera vez que veo que le pones tanto empeño a un postre.

___ Ella es especial, única... Y hermosa.__ respondí mientras decoraba los postres.

Quería ver esa expresión de sorpresa genuina en su rostro. Quería ganarme ese momento.

El sábado, mientras me vestía con una camisa de lino que sabía era la justa medida entre casual y elegante repase mentalmente:

Tulipanes:✔️
Chocolates:✔️
Postres:✔️
Champán:✔️

El jardín de la casona de mi familia, ya estaba preparado cada pequeño detalle realizado a la perfección.
A las 7:00 en punto, estacioné frente a su casa. El corazón me latía a un ritmo distinto. Toque la puerta y... Al salir, con ese vestido sencillo de color azul marino que parecía hecho para revolotear con la brisa nocturna, sentí que el aire se atoraba en mí pecho.

___ Pequeña... Estás hermosa __ mi voz salió como un susurro suave.

Sus ojos recorrieron, lentamente, los tulipanes aún perlados de rocío y la caja de terciopelo azul. Por un instante, una sombra de absoluta incredulidad nubló su mirada, como si temiera que aquella escena fuera un espejismo. Pero entonces, esa bruma se disipó, derretida por un destello de ternura tan profunda y vulnerable que pareció iluminar todo su rostro.

—Gracias... Alex —susurró, y su voz, cargada de una emoción que le cerraba un poco la garganta, se fundió con una sonrisa tímida, genuina, que le llegaba hasta los ojos.

Con cuidado casi reverente, tomó las flores, acercándolas un instante a su rostro para respirar su aroma, y la caja de chocolates. Desapareció dentro de casa, y el breve silencio que dejó tras de sí pareció cargarse de expectación. Cuando volvió a aparecer en el umbral, unos minutos después, su paso era más ligero, y en sus ojos quedaba un brillo cálido y persistente, el rastro visible de una felicidad recién descubierta.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.