¿princesa del Infierno o Guerrera de los Muertos?

Capítulo 2: Un Misterioso Secreto.

Anoche después de que los Rousow se retiraran, fuimos directamente a casa. Y yo aún mantenía esa duda en mi mente que no dejaba de atormentarme.

~¿Qué quiso decir aquella mujer, con lo de "Tú puedes comunicarte con los muertos"?~

 

 Entro a mi cuarto aún con esa duda y me dirijo a el baño. Me sentía sucia después de haber entablado, si así se le puede decir, una irritable conversación , con aquella arrogante mujer.

Ya bañada, limpia y sin tanta pesadez en mi cuerpo y mente, me dispuse a salir de mi cuarto para poder hablar con mis padres y aclarar mi duda; bajo las escaleras y voy directo a la sala. Allí encuentro a mis padres mirando televisión tranquilamente.

-Mamá...Papá- Los llamo.

-Emma- Responden al unísono.

-¿Podemos hablar?-

-Esta bien, hija. Ven, siéntate- Mi padre hace un movimiento con su mano y palmea un lugar vacío en el sillón, a su lado. Sin rechistar voy y me siento.

-¿De que querías hablar? Emma- Pregunta mi madre, algo ansiosa.

-¿Qué fue eso que dijo la mujer irritante, sobre la comunicación con los muertos?- Fui al clavo, sin rodeos. Ellos se miraron unos segundos y luego me miraron a mí.

-Es algo delicado- Aclaró mi madre.

-¿Me lo dirán?-Insistí.

El silencio reinó en la sala por unos cuantos segundos.

-¿De verdad quieres saberlo?- Pregunta mi padre con total seriedad.

-Si. La duda me ha estado carcomiendo toda la noche desde que volvimos- Sentencié- Quiero saberlo- Tomo una pose seria y espero a que ellos empiecen a contarmelo.

-Todo comenzó con una de mis tataratataratatara abuela...-Cuenta mi madre-Se llamaba Rose Katherine Bourine de Marqués. Ella contó sobre un "embrujo",dijo que cuando ella era pequeña se cruzó a una ancianita por la calle y por pura curiosidad decidió seguirla, trantando de no ser vista. La siguió hasta su casa, una pequeña choza, hecha de chapa. Y decidió entrar...-Hizo una pausa- Se adentro en la choza, y lo que vió la dejó asombrada. Vió todo tipo de frascos, partes de cuerpos, etc. Para ser más clara, vió todas las cosas que la viejita usaba para hacer hechizos- Me miro fijamente- Ella se escurrió por la pequeña choza, mirando, tocando y dudando de aquellas cosas. Después de haber revisado casi todo, estaba dispuesta a irse, pero hizo caer un frasco con pequeños ojos, el ruido que hizo fue ensordecedor y la bruja fue a ver que pasaba, la encontró allí y le empezó a gritar. Le dijo "Niña insolente, ¿cómo te atreves a meterte en mi casa y tocar mis pertenencias? Yo creo que mereces un castigo. Y ahí dijo muchas cosas en latín que no me acuerdo-Susurró la última parte-Bueno, en fin, le lanzó un hechizo. El hechizo era el de "Las Voces Moribundas", se trata de las voces de los muertos. Aquellos que han quedado entre el cielo y el infierno, sin tener descanso y  aquellos que aún no se han ido por desiciones propias-Sonrió y me miro esperando mi reacción.

Cerré mis párpados, intentando asimilar todo lo que me ha dicho.

-Entonces...¿Yo puedo hacerlo?- Pregunté con la mirada fija en la nada.

-El "maleficio" se desarrolla a los 18, pero antes de esa edad oyes sus voces, que están queriendo comunicarse contigo- Mi madre me miró.

-¿Y tú las oyes?

-Ya no- Sonrió, pero no era una sonrisa genuina- Desde que naciste- Y ahí comprendí todo.

Comprendí que ahora yo tenía ese "don". 

Ahora tenía explicación las veces que he soñado y unas voces me hablaban. Pero mamá se equivoca...Las voces si pueden comunicarse conmigo.

-Mamá- La llamé.

 

-¿Qué pasa?- Pregunta mientras clava sus hipnotizantes orbes verdes en mí. 

 

-Las voces si pueden comunicarse conmigo- Afirmé- Hablan conmigo a través de los sueños.

 

-¿Desde cuando?- Pregunta histérica.

 

-Desde que tengo memoria- Levanté mi mirada, posándola en la suya.

 

  • - Esto está mal- murmuró muy bajo, pero pude oírlo.
  •  
  • -¿Qué es lo que pasa mamá?

 

-La profecía...La profecía- Seguia murmurando.

 

-¿De que hablas? Mamá- Pregunté empezando a alterarme. 

 

Y sin responder salió de la sala, dejándome con mi padre.

 

-Papá, ¿qué está pasando?-Me alteré. 

-Emma, tranquilízate.- Me miró- ¿Sabes...sabes que hay ciertas cosas que no podemos contarte?-Pregunta dudoso.

-Si,lo sé. 

-Entonces, sólo espera a que nosotros decidamos que ya eres apta para lo que te contaremos. Pero por el momento, no agobies a tu madre con preguntas- Me besa la mejilla y se va de la sala. Y otra vez me quedé con la intriga.

~Tengo que descubrir que es lo que no quieren decir~ Me dije a mí misma antes de levantarme e ir hacia mi cuarto.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.