Princesa por Equivocación (libro #2)

Capítulo 5

Empiezo a cabecear de nuevo al tener que escuchar como el anfitrión del escenario Austin Bush sigue relatando su historia sobre cómo se hizo famoso al salvar a muchas vidas en Ghana con alimentos y medicinas; realmente me parece muy apasionante lo que ha llegado a hacer pero a este punto ya sus anécdotas han empezado a aburrirme cuando sigue repitiendo las mismas palabras pareciendo ya un disco rayado.

Este día el rey Arturo ha organizado una cena en la cual han llegado muchos beneficiarios para ayudar a los países de extrema pobreza, con el fin de dejar alimentos, medicinas y juguetes a aquellas familias de escasos recursos de ciertos países; en esta navidad al país que se le corresponde darle es a Nigeria y para año nuevo le toca a Afganistán, así que el rey ha preparado un comité que se encargara de producir lo más esencial y utilitario para ambos países y como primer punto invito a todas las competidoras para dar su opinión y a la vez, dar una nueva idea para que les beneficie a ambos países con su entrega.

Desde que comenzó la reunión con el comité, Wayberly ha mencionado que para mí será fácil pensar en algo que ayudará a las personas más necesitadas, debido a que sigue creyendo que por pertenecer a la clase pobre, todo se me hará fácil pensarlo de inmediato cuando hablan de ese tipo de temas sobre la pobreza, pero en realidad para mí, pensar en los intereses y necesidades de los demás que han vivido casi en un mismo nivel de pobreza que yo, no es algo que resulte fácil, es más, resulta ser difícil.

Es demás, a veces los pobres podemos llegar a ser un tanto complicados más en las cosas que nos pueden llegar a proveer; es decir, no puedes darle cualquier medicamento a una persona pobre porque no sabes si eso llegará a provocarle nada más un efecto placebo o pueda provocarle una alergia o también que no es recomendable darle cualquier tipo de medicina a las personas que están muy enfermas, porque pueda ser que termine por quitarle la vida al no tener una receta médica por lo menos; eso sin añadir que no se sabe si resultara tener efecto porque las clases pobres siempre han tenido problemas de desnutrición.

El punto que quiero llegar es que los de mi clase somos más delicados, no tenemos la misma fuerza y la misma actividad sana que tienen otros de clase media y alta, somos más propensos a morir por una buena comida que pueda agarrarle una diarrea o vómitos a un niño o adulto a que le den una comida sencilla, y claramente es porque nunca han comido algo que esté lleno de proteínas y carbohidratos, y su metabolismo no está acostumbrado a comida de esa altura, por eso es preferible darle una canasta llena de alimentos básicos que la persona pueda ocupar a su debido tiempo y sabe lo que le caerá mejor en su estómago.

No es que diga que las ideas de estas personas sean malas sino que me preocupa que siempre tomen el mismo rumbo de pensamiento en vez de dar nuevas alternativas que terminen por cambiar ese ritmo que siempre han llevado en los años.

Observo como Holliday anota algunas cosas en su agenda para mientras que los demás cooperadores del evento hablan; Avery se ha quedado embobada mirando a Xavier de como este da su opinión y propone nuevas ideas para darle mejores provisiones a las personas necesitadas y luego esta Wayberly, quien parece que está perdida en su mundo dibujando algo en una hoja que no alcanzo a ver, así que preferí no poner más mis narices en algo privado.

Realmente me está

Me estoy aburriendo en aquella reunión y el comité no aportaba otras cosas que no fueran medicinas, alimentos, vestimenta y unos cuantos regalos para los niños. Sinceramente si tuviera la oportunidad, me levantaría y me fuera de aquel lugar, no sé porque nos han traído a este lugar si no podemos llegar a opinar y lo peor es que no puedo permanecer todo el momento callada cuando sé que puedo hablar y sugerir otras mejores cosas como las demás.

— ¿Qué opina usted señorita Leaky? —Cierro los ojos al darme cuenta que no he escuchado la conversación que estaba dirigiendo Xavier.

—Lo siento alteza, puede volver a repetir lo que dijo —los asesores del rey que también están en la sala me miraron con seriedad.

—Sí usted piensa que es buena idea que llevemos una distribución de cajas de alimentos y juguetes para un cierto número de personas —termine por pensarlo.

En aquella postura Xavier puede verse muy maduro y serio, me dan ganas de decirle lo bien que se ve usando aquel traje de etiqueta negro con su corbata azul y que si me volviera a pedir una cita no dudaría en negarme pero prefiero dejar de usar muchos términos perfectos que pondría en él para concentrarme en su respuesta.

—Me parece una idea muy cerrada. —Con solo escuchar aquello la mayoría de sorprendió —Se puede implementar nuevas ideas para recolectar lo necesario para que así la mayoría de personas lleguen a obtener un beneficio y no se queden con las manos vacías —continué.

—Entonces sugieres que se repartan más de dos millones de cajas llenas de alimentos… El país puede quedar endeudado. —Todos pusieron su mirada en Holliday. —Eso sin lugar a dudas es una pésima idea Kiara. —Intenté no soltar la oración: « ¿Entonces que propones tú?»

Puse los ojos en blanco y preferí callar mi boca antes de que le dijera un par de palabras a Holliday, sigo sin tolerar aun su rostro como el de Avery pero por ahora no debo formar un escándalo; no sería justo meter en problemas a Xavier ni a Neil en estos momentos.



#42340 en Novela romántica
#11455 en Joven Adulto

En el texto hay: principe, princesa, corona

Editado: 21.04.2021

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.