Princesa por Equivocación (libro #2)

Capítulo 11

Termino por poner un pie afuera del auto para darme cuenta que el clima aún sigue siendo frío, apenas me alcanzo a poner el suéter cuando Gavril llega y se pone a mi lado para ayudarme a bajar del vehículo, lo cual para mí se vuelve innecesario; su brazo parece recuperarse rápido a pesar que hace unas horas mostraba angustia al ver el agujero que ha quedado tras quitarle la bala.

Sin embargo, Gavril no quiso mantenerse callado durante el camino preguntándome acerca de la razón por la que había llevado un arco y unas cuantas flechas; por un lado, vi necesario llegar alguna arma a mi casa cuando pensé en ir a la cabaña donde me mantuvieron secuestrada ya que por lo menos me serviría de defenderme contra alguien si intentaba hacerme algo más que dañó, en donde al final, la idea funciono por una parte aunque casi terminará hiriendo a Gavril por estarme persiguiendo. Lo único que espero es que también él no sea capaz de comentarle eso a Neil, ya que si mi tutor sabe que lleve un arma para defenderme sin haberle hecho algún comentario, es probable que no tarde en molestarse conmigo.

Ambos empezamos a caminar para llegar al castillo, pero sin antes que Gavril dejará de estar a mi lado para convertirse en mi escolta hasta la puerta principal del lugar, haciendo que alguien la abriera y antes de poder estar segura de que nada en el palacio ha cambiado, de nuevo me encuentro en ese momento de ver como el personal que trabaja en el lugar, se mueve de un lado hacia el otro y de cómo las personas corren llevando varias cosas en sus manos mientras otras solo tratan de calmar a los que están o siguen en shock.

— ¿Kiara?

Dejé de ver a las demás personas para darme la vuelta hasta encontrar como Neil camina de prisa donde me encuentro pero para ser más justo y rápido el tiempo, me acerqué a él y antes de poder hacerle la pregunta que sigue dando vueltas en mi mente; él termino por contestar.

—No es Xavier.

Baje la cabeza y empecé a pensar quién es la persona que se encuentra mal, si tan grave es la situación por la que todos los empleados se mueven y están preocupados, es de ser concientes que debe de ser alguien importante. Levanté el rostro para ver como Neil no deja de tener una mirada angustiada; pero si en esta ocasión no es Xavier quien se encuentra enfermo, entonces ¿quién más puede ser?, pero en el momento en que imagine en mi mente el árbol familiar de la familia real, pronto llegue a darme cuenta sobre la persona que pudo haber tenido una nueva recaída…

— ¡La reina Valentina!

Trate de correr entre los pasillos para llegar a la clínica del castillo pero los zapatos de tacón me incomodaban tanto que me detuve y me apoye en la pared para sostenerme y quitarme ambos zapatos. Los tire a un lado para después seguir corriendo, lo malo de ello, es que la clínica queda demasiado lejos, más o menos en la parte baja del castillo donde de seguro por ser la reina la deben de tener en una habitación más especial.

Entré a unos pasillos para dejar de correr al ver como pasan corriendo unos mayordomos con varias sábanas, ellos no llegaron a ponerme mucha atención, así que siguiendo el camino por donde ellos corren, fui detrás de ellos con unos pasos más lentos a pesar que mis pies empiezan a congelarse del frío y también se quedan pegados como si se tratara de tener ventosas en la planta de mis pies.

—Está demasiado mal, temó que le pase algo.

Reconocí rápido aquella voz pero antes de poder llegar hasta donde se encuentra Xavier, me quedé petrificada a mitad del camino al ver como Avery abraza a Xavier mientras que lo reconforta en sus brazos con unas susurrantes palabras que son imposibles que pueda escuchar; trague hondo y di unos pasos hacia atrás, fue extraño sentir como un hueco apareció en mi pecho. No he caído en cuenta que ambos aún no han notado mi presencia pero fue terrible quedarme durante unos minutos más para ver como Avery fue aproximando más su rostro hasta Xavier, él no se movió y tampoco intento apartar su boca al hacerla de lado para que no fuera besado, en vez de eso, Avery terminó por darle un beso que para mí fue haberme tirado un balde de agua helada.

En el momento en que intenté irme, camine hacía un lado y sin ver lo que puedo tener por detrás choque con una persona haciendo que pronto el recipiente que trae en sus manos se caiga y se rompa en mil pedazos. El problema no ha sido tan grave hasta que el sonido de los vidrios se llegó a escuchar como un eco al caer en el suelo; intenté recoger todos aquellos pedazos rotos que por si fuera poco casi me lo imagine como el sonido de mi corazón romperse.

—Lo haré yo señorita. —Solo asentí.

— ¿Kiara?

Sin espera volví a correr en dirección de mi habitación, mis pies no aguantan el frío y lo único que necesitan es descansar para poder estar en un lugar cálido; empecé a subir las escaleras hasta que de nuevo volví a chocar con alguien.

Me levanto del suelo para poder tocar mi cabeza que se ha dado un buen golpe con posiblemente otra cabeza, pero no dudo en ver la persona que tengo en frente para saber que se trata de Wayberly, quien hace gestos de dolor mientras sigue en el suelo. Le ofrezco mi mano para que se levante pero ella no la toma, en vez de eso, termina haciéndolo por si misma; susurra unas palabras inentendibles para luego darme una mirada con extrañez y luego admirando cada parte del castillo como si no lo reconociera.

Miro como ella me vuelva a dar una mirada, resulta ser extraño que ella ni siquiera me sonríe o me saluda para darme una cálida bienvenida, es como si para ella solo fuese una desconocida, alguien que ni siquiera ha visto durante más de mil años, parece como si se hubiera olvidado de mí, de nuestra amistad y de todos los recuerdos que hemos recolectado al ser amigas.



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En el texto hay: principe, princesa, corona

Editado: 21.04.2021

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