Micaela siempre esperaba la noche con emoción. Desde que era pequeña, su papá se sentaba junto a su cama y le contaba historias sobre bosques encantados, lunas plateadas y rosas mágicas.
Pero había uno que era su favorito.
__ Dicen que existe una rosa roja capaz de convertirse en humano si recibe siete besos sinceros __ le decía su padre mientras le sonreía _ . Y cuando eso ocurra mi amor, verás que el amor verdadero puede cambiar el destino. Tal y como lo hice con tu madre.
__ De veras crees que pueda encontrar ese amor sincero papi?
__ Claro.
Micaela escuchaba fascinada.
10 años después, Micaela ya creció. dejó atrás sus juguetes y empezó la adolescencia. Sin embargo, aunque muchas de sus amigas hablaban sobre el amor, cartas románticas, novios y algo de sentir mariposas en el estómago. Micaela no parecía entenderlo.
__ ¿Y como saben que están enamoradas? _ preguntaba confundida. Nadie parecía darle una respuesta clara.
__ (“Eso pensé”) _ dijo en su mente sabiendo que ellas solamente estaban fingiendo. Y que el amor en la era moderna solamente era una fantasía o una ilusión humana.
A veces pensaba que quizá el amor solo existía en los cuentos de hadas de su papá. Hasta que en una tarde lluviosa, todo cambió.