Prisión Infernal

Capítulo 4: Confianza

— ¿Así fue como llegaste a este lugar? –Preguntaba Alice después de haber escuchado el pasado de Marie.

— Sí, como escuchaste mi nombre real es Marielle, pero me gusta más Marie…  –cambiaba su rostro cómico por uno serio, desde que entré a este lugar, perdí la noción del tiempo. Ya no sé cuánto he estado aquí adentro.

— Entonces eso significa que yo tuve que haber cometido algún “pecado” para que este en este lugar. –decía Alice mientras miraba sus manos.

— Bueno, es lo más probable, aunque a veces hay personas en este lugar que son inocentes, aunque son las primeras en morir. –decía Marie irónicamente.

— ¿Qué es lo siguiente que tendremos que hacer?

— Lo que debemos hacer es seguir con las pruebas, es lo único que se puede hacer por ahora para lograr salir de esta prisión. –Marie se levantó para dirigirse a la caja de metal que estaba encima de la mesa de madera.

   Alice miro como Marie saco un collar con una gema blanca de aquella caja de metal, al instante que vio ese collar, sintió un sentimiento extraño, como si le resultara muy familiar, Alice no podía evitarse preguntar porque le resultaba tan extraño ese collar, era como si ya lo hubiera visto alguna vez.

— Ese collar, parece como si lo he visto alguna vez. –Decía Alice mientras miraba fijamente el collar.

— ¿Este collar? Eh… me lo dio una persona muy importante, esta persona me ayudo a los inicios, cuando no tenía conocimiento de esta prisión, pero ¿Por qué lo preguntas? –Marie volteaba a mirar a Alice desconcertada.

— Por alguna razón, ese collar me resulta muy familiar, como si ya lo hubiera visto antes. –Respondía Alice mientras intentaba recordar donde lo había visto.

— ¿Enserio? Eso resulta extraño, puede ser que tu hayas conocido a esa persona alguna vez.

— Y exactamente ¿Quién era ella?

— Fue una mujer muy conocida en este lugar, aunque la conocí por poco, le prometí a ella que saldría de este lugar. –Marie cerraba su puño con determinación-, te contaré más de sobre ella más adelante, por ahora debemos seguir.

— ¿Qué ocurre? ¿Por qué tan rápido debemos partir? ¿Acaso no es seguro este lugar?

— No es que no sea seguro. –Marie llevaba uno de sus dedos a su labio-, Es que el tiempo transcurre mucho más lento en este lugar.

— Parece que eso es otra cosa inexplicable de esta prisión, creo que mejor no debí preguntar. –Decía Alice aún más confusa.

— Trataré de explicarlo brevemente.

   Marie explicaba que el lugar donde ellas se encontraban en ese momento, eran lugares únicos que solo se abren con llaves específicas, las habitaciones con siete puertas, son un tipo de lugar, donde no te pueden perseguir ningún tipo de enemigo, pero a la vez el tiempo se ralentiza, en el sentido de que si recibes algún tipo de herida, quedarse en lugares como esta habitación hace que tu cuerpo se recupere mucho más lento, las heridas no sanan y por más tiempo que pasaras dentro de la habitación, al salir del lugar no habrán pasado más que unos minutos.

    Las siete puertas significaban los siete sectores de la prisión, cada una de estas, tiene un “Líder” del sector, en el sector que ellas estaban era llamado: “Ira” los que se encuentren en este lugar, es debido a que su pecado capital es el de la ira, también que el bufón que Alice vio al salir de la habitación cuando despertó por primera vez, es el líder del sector de la “ira”, él se encarga de acosar y cazar a los pecadores, también explicaba que al completar una cierta cantidad de pruebas se podrá ir avanzando en los sectores, hasta llegar a la entrada donde se puede ser libre de pecados.

— Es por eso debemos seguir –Marie extendía su mano hacía Alice a ayudarla levantarse-, es lo único que nos queda.

— Creo que no queda más opción, que confrontar esta situación. –Decía Alice mientras agarraba la mano de Marie para levantarse.

   Alice por alguna razón, sentía una entraña sensación de seguridad al estar con esta mujer llamada Marie. Sentía una confianza hacía ella a pesar de lo poco de haberse conocido, al escuchar la historia de ella Alice sabía que esta mujer no sentía remordimiento por asesinar a otras personas, sin embargo, a Alice no le daba miedo ni desconfianza estar al lado de esta mujer.

   Al salir del lugar, ellas de nuevo se encontraban en el mismo pasillo, un pasillo con muchas puertas, Marie se acercó una  de estas puertas y utilizo la llave que había conseguido en la prueba donde se encontro con primera vez con Alice, la que era de cobre. Al entrar a este nuevo lugar, se encontraron con un lugar que no habían visto, era otro pasillo pero está vez era mucho más ancho, el techo estaba mucho más arriba, el lado izquierdo de aquel pasillo tenía unas grandes ventanas, aunque estaban cubiertas con ladrillos, la luz del fuego que emitía los faroles desde el techo hacia iluminar todo aquel pasillo, Alice seguía caminado junto a Marie por aquel pasillo, hasta encontrarse con una gran puerta de madera, al detenerse de frente de aquella entrada, empezó a abrirse lentamente para dar vista a otro lugar, donde empezaría la siguiente prueba.




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