Prístino tersura

Prólogo

Me giro y comienzo a caminar hacia la planta baja, necesito aire fresco, lo necesito, al abrir la puerta me topo con Kay, quién viene bien arreglada como si fuese a salir, ella está sonriendo pero al ver mi rostro sin expresión su sonrisa se borra al instante.
—¿Sucede algo?
Sí, suceden muchas cosas.
Cómo por ejemplo que tengo ganas de explotar sin razón alguna, aunque en si sí hay una razón.
—¿Adiel? ¿Qué pasa? —cuestiona, no respondo, no me muevo, lo único que hago es romperme delante de ella, dejo salir mis lágrimas sin poder controlarlas, siento como sus brazos me envuelven, abrazándome fuertemente.
Siento como camino hacia atrás siendo guiado por ella, después de eso no soy tan consciente de todo y cuando me doy cuenta estoy sentado en el sofá aferrándome al cuerpo de ella.

Siento sus caricias en mi espalda y cabello, eso hace que mi llanto calme un poco. Por el rabillo del ojo observo su perfil, papá, ha traicionado a mamá.
Y yo no puedo ser así, no puedo.
—¿Quieres que vaya a buscar a Elías y a Javier?
Javier.
No, no, no.
Me aleje rápidamente de ella, como si su contacto me quemará, debería de quemarme y no hacerme sentir bien, estar cerca de ella debería ser algo detestable no algo cálido. No puedo, no debo, Javier no se merece esto, no puedo sentirme así por ella, por la chica que lastimó el corazón de mi amigo, no, no, no.
Ella no.
No puedo fijarme en ella, no debo sentir esto.
Javier aún está enamorado de ella, no puedo ser un traicionero como papá.
—¿Adiel sucede algo? —cuestiona acercando su mano a mi rostro.
Niego al sentir su caricia, no, no.
Siento las lágrimas caer sobre mi regazo, mientras observo el suelo, no puedo, no, por favor no.
No corazón a ella no.
No.
No puedo elegirla a ella sobre mi amigo, no puedo traicionarlo.
Siento como vuelve a abrazarme, haciéndome sentir en calma, pero no debería sentirme así, me alejo lentamente de ella.

Javier no merece esto.
No merece tener un amigo traicionero como papá.
—¿Adiel?
—No puedo —murmuro con dolor.
—¿Qué no puedes?
Vuelvo a negar sintiendo mi vista nublarse debido a las lágrimas que estoy reteniendo.
—No debes ser tú
—¿De que hablas? No te entiendo
Ella levanta mi mentón haciendo que la mire, al momento de hacerlo no puedo más, dejo que las lágrimas se resbalen sobre mi mejilla sintiendo mi corazón quebrarse en pequeño pedazos, al ver su expresión de preocupación hace que sienta como pequeños cristales se introduzcan en mi corazón roto, no quiero lastimarla, no quiero que ella tenga esa expresión de tristeza en su mirada.

Quiero abrazarla, pero no debo.
—Eres la causa de mi delirio —confieso con el corazón entre mis manos, entregándolo a su dueña.
La quién no debería ser su dueña pero lo es.
Lo es y no puedo hacer nada más que intentar matar este sentimiento.
Me levanto del sillón y comenzó a alejarme de ella, antes de que pueda salir por la puerta siento su mano envolver mi brazo



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En el texto hay: adolescente amor, humor amor, enemiestolovers

Editado: 18.01.2026

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