Kayla
La tranquilidad es algo que claramente no existe en este lugar, definitivamente no conocen el concepto de ella. Las risas, los gritos, el ruido que hacen al momento de arrastrar las cosas y hacerlas chocar, las canciones de la radio mezclándose así con el escándalo haciendo que todo se vuelva un ruido molesto, un ambiente contaminado de sonidos que terminan en algo fastidioso.
Termino de llevar la cubeta y la cargo colocándola encima de mi pecho, abrazándola fuertemente para no dejarla caer, comienzo a caminar lo más rápido que puedo pero a la vez con cuidado de no hacer un desastre con el agua, por suerte le deje un espacio libre para que no caiga tan rápido el agua y consigo me termine mojando, aunque mojada ya estoy, de tanto carga agua de un lado a otro termine con la puerta superior de mi vestido un poco húmedo. Llegó al aula y entro colocando la cubeta con agua en la pared, caminando con cuidado sobre el piso mojado, suspiró cansada al momento de dejar la cubeta en el suelo, los brazos están empezando a dolerme por el cansancio, me giro y observo el lugar, ruidoso como siempre, por suerte no paso tanto tiempo es este lugar ya que me ofrecí a cargar las cubetas gracias a eso tengo por lo menos unos segundos de tranquilidad, doy un paso al frente pero paro en seco al momento que una cantidad de agua cae encima de mi vestido no solo en mi prenda de vestir sino que también en mi rostro, cierro los ojos por el impacto del agua y a la vez por la vergüenza que cae sobre mi cuerpo.
—¡Ten cuidado! —escucho gritar a alguien, aprieto mis labios molesta con la persona que me tiró agua y conmigo misma por no ser tan rápida y esquivar el agua.
Debo de calmarme, inhalo y exhalo lentamente intentando calmar mis emociones, de lo contrario terminaré con un horrible nudo en mi garganta que hará que mi voz se quiebre. Cuando logro controlar mis emociones abro los ojos lentamente observando mi vestido mojado.
—Fue un error el no quería tirarte el agua —habla, dirijo mi mirada hacia la persona que tengo enfrente de mi y ahí lo observo, definitivamente si fue con intensión.
Curvo mis labios formando una sonrisa tan falsa como su amabilidad disfrazada con burla.
—Sí te creo —ironizo—, son amigos que debía de esperar de los dos.
—No somos amigos, siento que no me estás creyendo, pero realmente fue un error
Asiento repetidas veces con los labios apretados en una fina línea de disgusto, doy un paso al frente pero no logro continuar debido a la mano que envuelve mi muñeca, que impide mi acción.
—Sueltame —ordeno molesta, él niega con la cabeza, y eso simplemente movimiento hace que me moleste más, jalo fuertemente mi brazo haciendo así que su agarre se desvanezca.
Comienzo a caminar pero al hacerlo mi pie accidentalmente se desvela con un charco de agua haciendo que pierda el equilibrio, cierro los ojos esperando sentir el fuerte golpe del piso sobre mi cuerpo, pero de un momento a otro una mano se envuelve en mi cintura y pega fuertemente sobre su pecho haciendo así que mi cuerpo caiga sobre de esa persona, nuestros cuerpos al caer hacen un ruido escandaloso, mi cabeza choca sobre su pecho haciendo que me lastime un poco. Levanto lentamente mi cabeza y abro la boca apresuradamente para disculparme.
—Lo siento realmente no fue mi intención... —abro los ojos sorprendida y atónita por la persona quién está debajo de mi.
—Debiste tener cuidado —susurra observándome detenidamente, trago saliva y siento los latidos de mi corazón zumbar por mis oídos, intento levantarme pero su brazo en mi cintura hace que mi acción no logré realizarla. Él sonríe débilmente negando con la cabeza.
—Sueltame —vuelevo a ordenar y el ríe divertido.
—Eso dijiste hace un rato y casi terminas lastimando
—No importa, suéltame
Él suspira como si mi petición fuera un fastidio, fastidio es él, tengo derecho de decidir que hacer con mi vida.
Siento su mano alejarse de mi cuerpo y aprovecho la oportunidad, levantándome rápidamente.
—¡Kayla! —grita Ana llevando a mi lado—, aprovechando que estás aquí limpia el piso, todos hemos trabajado arreglando el aula, ya solo falta limpiar el piso, es fácil
—Yo también he trabajado arduamente, cargar las cubetas de agua hasta el aula no es algo fácil —reclamo molesta de que mi trabajo sea ignorado.
—Lo sé, pero estás mojada y tú misma dijiste haz cargado cubetas, ahora lo harán los demás tu solo limpia y puedes irte a casa, nosotros nos quedaremos aquí —habla entregándome la escoba, cierro la boca hagarro la escoba comenzando a limpiar.
En algo tiene razón, termino esto y me puedo ir a descansar, por lo menos los demás estarán fuera del salón, comienzo a limpiar desde el fondo hasta la puerta, sacando así el agua sucia, con fuerza empujo el agua hacia la salida.
—Creo que te estas vengando —habla Adiel, sorprendida levanto la mirada hacia él, quién sonríe como si estuviera viendo algo divertido.
—¿Qué quieres? —cuestiono toscamente, intentando ignorar su presencia
—Nada simplemente vengo a limpiar —informa comenzando a limpiar el piso a mi lado.
Continuo limpiando el piso lo más rápido que puedo para así poder irme más rápido, entre más rápido mejor. Todo el trayecto de limpieza la pasamos en un completo silencio a la vez se lo agradezco internamente, escuchar su fastidiosa voz sería algo agotador y lo que menos quiero es cansarme más de lo que ya estoy. Cuando termino de limpiar aguardo la escoba en el cuarto de limpieza, paso mis manos sobre mi vestido limpiandolas. Observo el aula que está completamente diferente a como estaba hace unos días, definitivamente los nuevos estudiantes tendrán suerte de encontrar un lugar más cómodo y mejorado, giro sobre mis talones y comienzo a caminar hacia la salida.
—¿Tan urgente es para ti? —escucho la voz de Adiel detrás de mi, durante esos minutos ignore completamente su existencia, pero tenía que volver a abrir su boca.
Continuo caminando intentando pasar en cuarto plano su vida, distrayendome con las plantas de la calle, el viento me envuelve haciendo que un escalofrío recorra mi huesos, debo de llegar lo mas rápido a casa y cambiarme de ropa. Siento como algo cálido se coloca encima de mis hombros haciendo que pare de caminar y observé el objeto en mi cuerpo.