Profesor

CINCUENTA

Los tres meses de mi último año pasaron asombrosamente rápido, mis calificaciones resultaron estar dentro de las mejores en el instituto y me recibí con honores – no me fué difícil como pensé que sería –, ésto me permitió acceder a una importante beca en Licenciatura en Bioquímica y me abrió las puertas para trabajar en un laboratorio multinacional con una pasantía, sí lo sé, no es lo que mi padre quería para mí o lo que James Lombardi me ofreció, sino lo que descubrí que me gustaba y que yo quería.

El baile de finalización de año es ésta noche, estoy muy emocionada y he venido de compras con mi madre y Camile; esta última se convirtió en mi mejor amiga y confidente, ahora puedo decir que la conozco como nadie y que las mejores personas las encuentras dónde menos buscas. 
De su hermana Lucy no supimos nada más ni la volvimos a ver ya que no regresó de Europa, al parecer le va bien allá y su tía está encantada con tener a una de sus sobrinas viviendo con ella.

Aidan y yo estamos muy bien, de hecho demasiado bien y me encanta.

—¿Qué tal éste?— mi mamá señala un vestido color rosa.

—Muy bello mamá, pero quiero un vestido color rojo— digo rebuscando entre las prendas.

Camile está más que emocionada, lleva un vestido con escote tipo corazón color beige, con un listón en la cintura a modo de decoración en color negro y los zapatos van exactamente iguales, a juego, ella siempre combina.
Sigo observando los vestidos en exhibición, paso mis dedos por la tela y sonrío al pensar en que pronto se terminará el año y comenzaré uno nuevo, todos los recuerdos con James se acabarán pero quedan en mi memoria.

—Este— susurro viendo el más bonito de todos los vestidos.

Le pido a la empleada que me permita probarmelo y así lo hago, tiene un hermoso corte princesa y espalda descubierta a la vez, sonrío satisfecha ante lo que veo en el espejo y elijo unos zapatos a juego.
Volvemos a casa y tomamos un licuado con algunas rebanadas de pastel, mamá está muy emocionada preparando todo para la gran noche. 
Al final, mis padres se divorciaron, quiero pensar que no fué todo por mi culpa, al parecer estaban mal desde hacía tiempo e intentaron fervientemente salvar su matrimonio pero no puedes reparar lo que se ha roto. 
Luke se quedó conmigo y mamá a pesar de que nuestro padre le ofreció la oportunidad de vivir con él, supongo que para mi hermano siempre fué mejor vivir con mamá y pues tendiendo en cuenta el carácter de nuestro progenitor ya queda claro, ¿No?

De James he sabido pocas cosas, algunos rumores en la escuela, uno que otro chisme de mis compañeros e incluso recibí un mensaje suyo diciendo que se alegraba de que todo marchara bien. Es extraño como las cosas cambian de un momento a otro, lo que parecía estar bien resulta ser lo peor que podías hacer y cambia tu mundo en un santiamén.

Las horas pasan rápidamente, me rizo el cabello y me termino de maquillar, todo está perfecto y en su lugar. Espero en la sala principal a que Aidan venga por mi, faltan quince minutos; escucho como la bocina de un auto suena y sonrío inconscientemente poniéndome de pie. Mi madre me saca fotos y Luke recibe a mi novio, se ve guapo con su traje negro y un pequeño detalle en color rojo, como mi vestido.

—Estas bellísima— me sonríe.

—Y tú muy guapo— respondo dándole un beso.

Salimos y antes de llegar a su auto me detiene y me besa, rodeo su cuello con mis brazos y suspiro felíz. Sólo deseo que James encuentre alguien como lo hice yo, porque a pesar de todo lo ocurrido él fué alguien muy importante en éste proceso por el que pasé y sin él no habría descubierto como soy realmente.
Abre la puerta del copiloto, me ayuda a entrar y sube a mi lado, el auto se pone en marcha y mi emoción se puede notar a kilómetros de distancia. Unas cuadras antes del salón alquilado pueden verse luces de colores, la música se escucha fuerte y clara, la calle está abarrotada de autos estacionados y chicos intentando entrar. Bajo con seguridad, a unos pasos de mi puedo ver a Camille y a Luna– ésta última se unió a nosotras por un intercambio de institutos que hubo y apenas llegó supimos que era de las nuestras–.
Saludo a mis amigos, la música empieza a hacerse escuchar aún más y todos nos movemos al compás de ella, los muchachos traen bebidas y ríen entre ellos mientras nosotras cuchicheamos aparte. Mi móvil vibra  con fuerza, un mensaje ha llegado y entre risas y baile me digno a leerlo.

Desconocido.
"Estacionamiento."

Disimulo mi sorpresa, releo el mensaje nuevamente y por alguna razón sé quién es. Aviso a las muchachas que iré al tocador y me desvío en el camino hacia el estacionamiento. 
El frío de la noche me recibe apenas salgo y mis mejillas se congelan, camino entre los autos y lo veo; de pie y apoyado contra su Camaro cv un una plpbbbbbm negro.

Me acerco con cuidado y él se incorpora.

James.

—Te ves asombrosa— me sonríe.




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